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    Noticias Ya, Costa Central

    Hispano supera parálisis cerebral gracias al deporte

    A pesar de los pronóstico desalentadores, el joven hispano ha encontrado en el deporta la mejor de las terapias.
    9:15 am02/17/2017

    (Noticias Ya, Costa Central).- El pronóstico no era alentador. Nació con muy poco tiempo de gestación y los doctores incluso dijeron a su familia que no llegaría a vivir.

    La historia de Waldo es una de amor y superación, quien gracias al deporte superó lo que muchos doctores creían imposible.

    Debido a su nacimiento prematuro, Waldo Juárez nació con una parálisis cerebral que le afectó abas extremidades.

    “‘Lo más seguro es que tu niño va a ser un niño vegetal’… El niño no iba a caminar, no iba a gatear, no iba a hablar, solamente iba a mover sus ojos”, fue el pronóstico que recibió su madre, Nancy Juárez.

    Hasta los dos años y medio, Waldo solamente tenía la capacidad de arrastrarse para desplazarse de un lugar a otro, pero su madre pensó que el deporte podía ser la medicina que su hijo necesitaba.

    Efectivamente el cambio fue positivo y después de tres meses de clases de natación, Waldo comenzó a gatear.

    “Entonces yo dije, si el gateó ya de ahí. Osea como de ahí ya no nos va a parar nadie”, comentó Nancy.

    Y desde entonces no se han detenido.

    Entre los 4 y los 5 años Waldo aprendió a dar su primer paso sin ayuda y desde entonces no ha dejado de demostrar mejoría.

    A pesar de que de los 6 a los 12 años pasó por seis operaciones de cadera, pero eso no lo detivo para encontrar en el deporte la mejor terapia de recuperación.

    De la natación pasó al baloncesto.

    Actualmente participa en una liga para personas con alguna discapacidad física en donde cualquier limitación queda atrás y permanece el espíritu de superación y trabajo en equipo.

    “A veces yo estoy jugando y siento que no estoy en una silla de ruedas. Siento que estoy jugando y divirtiéndome”.

    Su madre asegura que el pertenecera al equipo genera mucha emoción en su hijo y saber que aquel pronóstico desalentador quedó atrás, pues la recuperación de su hijo continúa ganando en el juego de la vida.






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