Alejandro Fernández, ¿un milagro en Las Vegas?

Alejandro Fernández hasta insultó a Donald Trump anoche en Las Vegas. (EFE)

Se desconoce si fue eso o el efecto de varios tequilas, pero lo cierto es que “El Potrillo” no usó mucho su bastón

Los Ángeles, (ENTRAVISION). – El público que llenó anoche el auditorio del hotel Mandalay Bay, en Las Vegas, pudo haber sido testigo de un milagro durante el concierto que ofreció Alejandro Fernández, “El Potrillo”. Lo vieron entrar al escenario apoyado por un bastón y rogándoles que lo entendieran  y lo ayudaran a cantar.

Sin embargo, esta madrugada, cuando terminó el concierto, fueron pocos los que recordaron que el artista estuvo al borde de la muerte hace 14 días. Alejandro Fernández ofreció un concierto de primera, como ha sido su costumbre en Las Vegas durante los pasados años, cumpliendo a cabalidad con su responsabilidad de dar “El grito de la Independencia de México” desde su presentación.

Al principio del evento, hubo quien temió que el cantante no pudiera satisfacer las expectativas, pues al verlo apoyado en el bastón y escuchar sus palabras, no parecía que estuviera al 100%. “Este concierto lo voy a dedicar primero que todo a Dios, porque me ha regalado de nuevo la vida”, expresó de entrada “El Potrillo”, de 44 años.

Se refería al accidente que sufrió en Jalisco el 2 de septiembre y que él mismo describió anoche como “un gran susto”. “Como entenderán, no puedo estar mucho tiempo parado, ni de un lado para otro”, se justificó por adelantado, antes de cantar tres temas sentado. Pero eso fue todo.

Después, con su vestido de charro, con el cual despierta suspiros sin que tenga que interpretar una sola nota, Alejandro Fernández intercaló baladas con rancheras, llevando a la audiencia a la gloria.

Cuando sonaron las campanadas oficiales, “El Potrillo” exclamó “¡Que viva México, señores!”, respaldado por el público que, a juzgar por la amplia presencia de atuendos con rojo, verde y blanco, era en su mayoría mexicano.

Bailó, cantó “México lindo y querido” y emocionado expresó que “no hay nada como un mariachi para celebrar la independencia; y también unos tequilas”.

Y parece que bien le funcionó, porque rostro de dolor, lo que se dice dolor, no tuvo. Lo que sí le sobró fue energía, para no defraudar a su gente.



Alejandro Fernández, ¿un milagro en Las Vegas?

Se desconoce si fue eso o el efecto de varios tequilas, pero lo cierto es que “El Potrillo” no usó mucho su bastón