¿Castigas a tus hijos por traer malas calificaciones?
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¿Castigas a tus hijos por traer malas calificaciones?
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¿Castigas a tus hijos por traer malas calificaciones?

Psicólogos recomiendan no hacer drama si son bajas, ni enaltecerlos con regalos si son altas.

(NOTICIAS YA).-“Ni castigos ni premios” a tu hijo por sus calificaciones, dicen especialistas.

¿Qué tal las calificaciones de tu hijo? ¿Reprobó alguna asignatura? Psicólogos recomiendan no hacer drama si son bajas, ni enaltecerlos con regalos si son altas.

Citando a El País, psicólogos coinciden con que así podrías actuar ante las notas de tu hijo para realmente ayudarlo:

  1. ¿Castigado por reprobar?
  • Antes de enfurecerte, pregúntate ti mismo si el coraje fue comprobar que tu hijo no ha alcanzado las altas expectativas puestas en él. Ahora replantéate si no eran excesivas, señala Ana María Fuentes, psicóloga especializada en niños.

“El problema es que no es tu problema, sino el de su hijo. Arremeter de forma iracunda o plantear un castigo ejemplarizante para todo el verano no es la solución”, señala Ana María Fuentes, psicóloga especializada en niños.

  • Trata de entender cómo se siente tu hijo después de reprobar. Aunque parezca no importarle, hablarlo le recordará que realmente le interesa.
  • El castigo es contraproducente. Solo acentúa la sensación de ser un fracasado sin remisión.
  1. ¿Cómo plantear la recuperación?
  • No hacer un drama familiar, la comunicación es importante en este momento tan delicado.

“Que nuestro hijo sepa que, pese a las malas notas, se les sigue queriendo igual.”

  • Debe saber que él es capaz de aprobar, que no es un imposible, que confías en él.
  • Pero, qué puedes hacer para ayudarle: “Si se pone a hacer unos ejercicios de matemáticas, le acompañamos. Nos interesamos por lo que hace, procuramos explicarle las dudas con arreglo a nuestras posibilidades. No se trata de endiñarle los cuadernos de trabajo para que esté quieto mientras nos echamos la siesta”.
  • Siéntate a su lado, pregúntale qué hace; que te hable del profesor, de su clase, de sus cosas.
  • Aprovecha para leer a su lado, o para hacer alguna tarea similar. No enciendas la tele en la misma habitación, solo porque no te toca estudiar. Empatiza con él.
  • “Deja de competir con la vida a través del niño.”
  1. ¿Sigues pensando que tu hijo sencillamente es un vago?
  • “Puede que haya algún trastorno del aprendizaje o un problema escolar o de otra índole de fondo que le impide centrarle en los estudios, dice Maite Martín Serra, psicóloga experta en problemas infanto-juveniles del Centre PIP.
  • Es buen momento para abordar el tema en familia. O para buscar la ayuda profesional y solventarlo ante el curso próximo”.
  1. ¿Premio por aprobar? Los expertos tampoco recomiendan pasarse al extremo opuesto.
  • El regalo de fin de curso no fomenta su sentido de la responsabilidad, sino que despierta la voracidad por el premio: ‘Si nadie va a elogiarme, no emprenderé la acción adecuada. Y si no van a castigarme, puedo emprender una inadecuada’, dijo el famoso psicoterapeuta Alfred Adler.
  • “Los padres deben fomentar la responsabilidad en los niños. Estudiar es su deber como escolares. Aprobar es el resultado del esfuerzo”, explica el libro “Atrévete a no gustar” (Zenith), de Ichiro Kishimi y Fumitake Koga.
  • Hay que enseñar al niño a sentirse satisfecho por sus logros, no a buscar el éxito escolar solo para ser elogiado o premiado.
  • Algunos psicólogos infantiles, no obstante, insisten en que no está de más reconocer ese esfuerzo, dice Maite Martín Serra.
  1. ¿Estudiar en vacaciones?
  • Muchos padres consideran oportuno conseguir libros para que sus hijos practiquen lo aprendido o adelanten conocimientos del año siguiente, durante las vacaciones. Pero hay que ponerse en la situación de sus niños.

“No los veo necesarios. Desconectar es muy bueno. Y dos meses largos tampoco es tiempo para que se les olvide lo trabajado en el curso escolar. Y en caso de que suceda, para eso están los maestros del nuevo curso, para refrescar esos conceptos”, señala Fuentes.

  • Tampoco le tengas mano sobre mano.
  • Limita el uso de dispositivos digitales.

“Cuanto más pequeños, más cuenta el juego no estructurado. Los niños son muy primarios, dejarles jugar sin apenas cosas, les incentiva a desarrollar la imaginación. Más si hay otros niños, porque socializan. Es hora de correr, ensuciarse, mojarse o buscar bichos en el parque. Estarán trabajando destrezas sin apenas darse cuenta”, concluye Fuentes.

 




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