FOTO: Reacción alérgica a la penicilina hizo que su piel se desprendiera
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FOTO: Reacción alérgica a la penicilina hizo que su piel se desprendiera

Sufrió quemaduras en el 90 por ciento de su piel y no pudo hablar durante días.

(NOTICIAS YA).-Una mujer de Francia sufrió una terrible reacción alérgica a un medicamento que la dejó con quemaduras en el 90 por ciento de su piel, según la publicación de Fox News.

Camille Lagier, de 29 años, se sometió a una extirpación quirúrgica de las amígdalas en septiembre de 2017, pero sus síntomas comenzaron después de que le recetaron penicilina durante su recuperación.

“Los primeros síntomas fueron picazón en los ojos y algunos puntos en mi espalda que empeoraron con la hora”, dijo Lagier al sitio web MDW Features.

No era la primera vez que tomaba penicilina pero nunca había tenido complicaciones, hasta ahora.

Cinco días después, terminó en la unidad de cuidados intensivos donde le diagnosticaron con una enfermedad potencialmente mortal que provoca muerte de tejido corporal y hace que la piel del paciente se despelleje en láminas, según la medicina Johns Hopkins.

Citando al sitio especializado Medicina Intensiva, el síndrome de Lyell o necrólisis epidérmica tóxica (NET), es una toxicodermia (erupcion cutánea) extremadamente grave que se caracteriza por la necrosis y el posterior desprendimiento de la epidermis en grandes áreas cutáneas tras una reacción a un fármaco.

Los pacientes alérgicos y susceptibles a la infección,  generalmente requieren hospitalización en una unidad de quemados.

“Estaba cubierta de vendas porque el 90 por ciento de mi piel estaba cubierta de quemaduras de segundo grado y mis ojos estaban delicadamente cuidados porque los pacientes pueden quedar ciegos después de TEN”, dijo Lagier al medio de noticias.

De acuerdo al informe médico, la reacción afecto su boca, lengua, genitales y tráquea, y que ella no pudo hablar durante días.

“Pasé ocho días con vendas en todo el cuerpo y en la cara. Estaba despierta, y cada minuto era una tortura “, dijo. “Después de ocho días, me quitaron las vendas de la cara y dos días después me las quitaron de las manos”.

Lagier pasó tres semanas en el hospital antes de ser dada de alta, dijo sentirse ansiosa y arrepentida: “Ahora me amo a mí misma y a mi cuerpo con todas sus imperfecciones y cicatrices”, expresó.

Continuo: “Todos los días tengo la oportunidad de ver un atardecer o tomar una taza de té.

Lagier tiene cicatrices que le sirven como recordatorio de supervivencia y ha comenzado un blog para ayudar a inspirar a otros.

“La felicidad no es la sonrisa que llevo cuando estoy cerca de los demás, es la sonrisa que uso cuando estoy sola, frente a mi propio reflejo”, dijo.

 







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