“Estarán bien sin mí”, dice a su hija de 5 mientras espera un trasplante
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“Estarán bien sin mí”, dice a su hija de 5 mientras espera un trasplante
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“Estarán bien sin mí”, dice a su hija de 5 mientras espera un trasplante

“Dios, ojalá nunca diera un momento por sentado. Ojalá hubiera hecho todas las cosas que siempre temí hacer”, dice.

(NOTICIAS YA).-Una mujer que sufre de insuficiencia hepática, cuya historia se volvió viral en 2018, decidió hablar en un último intento de salvar su vida. 

De acuerdo con información de CNN, Erika Zak y su familia cruzaron Estados Unidos hace más de un año para mudarse y estar cerca de la Clínica Cleveland. Ella y su esposo, Scott Powers, querían estar listos en cualquier momento para un trasplante de hígado que podría salvarle la vida.

“Hemos estado esperando y esperando y esperando”, dice Erika, de 39 años. “Estoy perdiendo la esperanza de tener un hígado”.

Vomita sangre. Su piel se despega. Sus piernas, caderas y pies se hinchan hasta el punto de que se siente “como si estuviera cargando una persona extra conmigo”.

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Hace cinco años, después de su diagnóstico inicial de cáncer, le escribió a su hija recién nacida, Loie, que esperaba estar cerca “para contarle que esta historia tiene un final feliz”.

Sobrevivió al cáncer, pero la cirugía para extirpar dos tumores salió terriblemente mal y dañó severamente su hígado. 

Ella ha comenzado a tener esas conversaciones difíciles con su niña si el trasplante nunca llega:

“Mami no puede hacer esto por mucho más tiempo”, le dice a Loie. “Existe la posibilidad de que podamos volver a casa pronto a Portland”.

“Pero eso significa que no obtendrás un hígado”, responde Loie. “Eso significa que vas a morir”, dice su niña de 5 años.

“Eso es correcto. Eso es lo que sucederá”, contestó Erika.

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Erika cree que necesita ser lo más honesta posible. “Ustedes estarán bien sin mí”, le dice ella. “Quiero que papá encuentre a alguien más que lo amará a él y a ti”.

CNN informó por primera vez sobre el caso de Erika en el Día de la Madre de 2018. Su saga fue una batalla con UnitedHealthcare después de que el gigante de los seguros le negara la cobertura de un trasplante. 

La aseguradora finalmente aprobó su cobertura, una decisión que se tomó poco después de que la familia le informara que había recurrido a los medios de comunicación para difundir su historia. Se produjo una protesta en las redes sociales con personas de todo el mundo que le prestaron su apoyo a Erika, se volcaron con las aseguradoras y crearon el hashtag #ErikaZak.

Algunos llegaron a ofrecer sus propios hígados, aunque ella necesita un hígado de un donante fallecido.

Una familia en Cleveland abrió su casa sin cobrarle alquiler.

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Recientemente Erika tuiteo: “Y todavía espero. El tiempo se acaba”. 

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No está lista para morir. Aún no. “Definitivamente tengo miedo a la muerte”, dice.

Piensa en su esposo que le robó el corazón hace 19 años, en su niña de 5 años que hace reír a todos: “tengo más miedo de lo que dejo atrás”.

Pero Erika dice que su pelea es más grande que ella.

Espera que su historia aumente la conciencia de la necesidad de más donantes de órganos y el proceso “demente” para quienes esperan.

Más de 13.500 estadounidenses estaban en la lista de espera para hígados en 2018.

Un total de 8.250 recibieron trasplantes de hígado en 2018, incluidos 7.849 trasplantes de donantes fallecidos, según la United Network for Organ Sharing, o UNOS, el grupo sin fines de lucro que administra el sistema de trasplante de órganos del país.

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En la lista de deseos de su vida hay una cosa: viajar a un lugar remoto con Loie y Scott, un lugar con una cascada y una laguna azul. “Solo quiero que ella experimente conmigo y Scott en un lugar hermoso sin preocupaciones”, dice.

En Cleveland, Erika ofrece esta sabiduría para las personas que gozan de buena salud.

Cuando cierra los ojos y sueña despierta, piensa: “Dios, ojalá nunca diera un momento por sentado. Ojalá hubiera hecho todas las cosas que siempre temí hacer”.

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