Controversia sobre clases presenciales para migrantes albergadas en San Diego

Gracias a un convenio entre la organización SBCS y el gobierno federal, las menores migrantes tienen acceso a servicios educativos.

(NOTICIAS YA).- Así funciona el Centro de Convenciones como albergue por cuarto día consecutivo: camionetas entregan artículos mientras que hay un flujo constante de trabajadores sociales encargados de las más de 700 menores no acompañadas entre 13 y 17 años de edad.

“Ya para la semana que entra estaremos en el límite que es 1450,” dijo Rita Fernández, directora de asuntos globales de la ciudad de San Diego.

Según la Agencia Federal de la Salud y Servicios Humanos, hasta ahora se reportan al menos 70 casos positivos de coronavirus, 59 de ellos fueron diagnosticados bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza mientras que los otros 11 se detectaron en chequeos médicos de rutina. 

Autoridades federales informan que ninguna de estas menores han sido hospitalizadas y el protocolo es realizar pruebas de coronavirus a todas las menores cada tercer día.

“Hay áreas diferentes designadas para las niñas que tienen covid que pueden estar separadas del resto de la población,” explicó Fernández.  

Gracias a un convenio entre la organización SBCS y el gobierno federal, las menores migrantes tienen acceso a servicios psicológicos y recreativos. 

“Al final ellas van a ser reunificadas con sus familiares que ya viven aquí, la gran mayoría tiene familia algunas, [otras] se van a ir a otros servicios sociales,” agregó Fernández. “Aunque estén no mucho tiempo es importante que reciban estos servicios.” 

Uno que ha generado controversia es el apoyo académico a través de clases presenciales.

En Twitter, el congresista Darrell Issa publicó que todos deberían estar enojados por el hecho de que se estén impartiendo clases en personas a migrantes mientras que millones de alumnos estadounidenses están en cuarentena.

Por su parte, el supervisor Jim Desmond señaló que aunque es increíble que haya aprendizaje en persona para ellos, le gustaría que todos los niños de san diego tuvieran la misma oportunidad.

“Como mamá yo pienso que también serán la prioridad los hijos de nosotros porque tienen tiempo sin estar en la escuela y en realidad no es lo mismo estar en la casa en la escuela porque no darles la oportunidad a ellas pero también a los que están aquí,” dijo Verónica Flores, quiere que sus hijos regresen a clases presenciales.

Activistas con experiencia tratando a menores migrantes dicen que es crucial el acceso a la educación.

“El tener una educación y un tipo de recreación te ayuda a distraerte y a superar [los traumas],” indicó alejandra ramos, quien trabaja como cuidadora infantil y es activista con Unión del Barrio. “No hay que enfocarnos de que ellos sí y nosotros no.”

La Oficina de Educación del Condado de San Diego señaló que son sus maestros los que imparten las clases como voluntarios. Mientras tanto, la organización SBCS dijo que era importante recordar que la educación es un derecho para todos en California sin importar el estatus migratorio del estudiante.




Controversia sobre clases presenciales para migrantes albergadas en San Diego

Gracias a un convenio entre la organización SBCS y el gobierno federal, las menores migrantes tienen acceso a servicios educativos.