¿Cómo fue el operativo encubierto del FBI “Trojan Shield”?

Los teléfonos móviles, adquiridos en el mercado negro, solo podía enviar mensajes a otro dispositivo que tuviera la aplicación de crimen organizado.

Reece Kershaw
Mark Evans/Getty Images

(NOTICIAS YA).- Por casi tres años, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Policía Federal de Australia (AFP) monitorearon de forma encubierta una aplicación encriptada utilizada por delincuentes para tramar delitos que iban desde el tráfico de drogas hasta el asesinato.

Como resultado de la operación dirigida por ambas instituciones, cientos de miembros del crimen organizados han sido acusados después de descifrar comunicaciones de la plataforma que, supuestamente, incluían complots para matar, tráfico masivo de drogas y distribución de armas.

Un comunicado de la AFP reveló que más de más de 4.000 miembros de la esta institución y policías estatales y territoriales han estado involucrados en la ejecución de cientos de órdenes desde el 7 de junio de 2021, en el marco de la Operación Ironside (Brazo de Hierro), que comenzó de manera encubierta hace tres años.

La Operación Ironside ha llevado al arresto de 224 delincuentes por 526 cargos en todos los estados de Australia y Nueva Zelanda. También han sido incautados bajo estos operativos desde 2018 más de 3.7 toneladas de drogas, 104 armas, 44.9 millones de dólares en efectivo y activos que se espera lleguen a millones de dólares.

La AFP también actuó sobre 20 amenazas de muerte, potencialmente salvando la vida de un número significativo de transeúntes inocentes, con inteligencia remitida a las agencias policiales estatales que tomaron medidas inmediatas, revela el comunicado.

Están previstos más arrestos a nivel nacional y en alta mar bajo una respuesta global coordinada relacionada con la Operación Ironside. También es posible que la AFP busque solicitudes de extradición de varias personas de interés que viven en el extranjero.

Entre los acusados ​​bajo la Operación Ironside destacan delincuentes vinculados a la mafia italiana con sede en Australia, las bandas de motociclistas fuera de la ley, el sindicato del crimen asiático y el crimen organizado albanés.

"Hoy, Australia es un país mucho más seguro debido al extraordinario resultado de la Operación Ironside", dijo el comisionado de la AFP, Reece Kershaw, en declaraciones adjuntas en la nota de prensa. "Sin embargo, mañana y en el futuro, las fuerzas del orden se enfrentarán a serios desafíos", reconoció.

Kershaw dijo que el FBI y ellos habían estado leyendo las comunicaciones clandestinas de los delincuentes desde hace tres años en la aplicación ANoM, un producto del mercado negro al que solo se puede acceder en teléfonos móviles especialmente preparados.

La aplicación ANoM se instaló en teléfonos móviles que fueron despojados de otras funciones. Los teléfonos móviles, que se compraron en el mercado negro, no podían realizar llamadas ni enviar correos electrónicos. Solo podía enviar mensajes a otro dispositivo que tuviera la aplicación de crimen organizado.

Durante tres años, se vendieron más de 12.000 dispositivos Anom a más de 300 sindicatos delictivos que operan en más de 100 países, según Europol. El costo de los dispositivos varió según la ubicación, pero generalmente se vendieron, dicen los documentos judiciales, con suscripciones de seis meses disponibles por $1,700 en los Estados Unidos.

La operación del FBI, según documentos judiciales que el Departamento de Justicia reveló a inicio de semana, tuvo sus orígenes a principios de 2018 después de que la oficina desmanteló un servicio de cifrado con sede en Canadá llamado Phantom Secure. Esa empresa, dijeron los funcionarios, suministró teléfonos celulares encriptados a bandas de narcotraficantes, como el cartel mexicano de Sinaloa, y otros grupos criminales.

A lo largo de la investigación, los agentes detectaron que funcionarios corruptos usaron celulares de ANoM para enviar “información sensible” a organizaciones criminales y advertirles sobre operativos policiales.

Ahora, seis de ellos se encuentran bajo custodia y otros están balo la lupa, advirtió el FBI. Prácticamente cada país del continente americano tenía al menos un dispositivo con el sistema ANoM, según un mapa que mostraron las autoridades federales en la conferencia.



¿Cómo fue el operativo encubierto del FBI “Trojan Shield”?

Los teléfonos móviles, adquiridos en el mercado negro, solo podía enviar mensajes a otro dispositivo que tuviera la aplicación de crimen organizado.