Familias de Michoacán huyen hacia la frontera a causa de la violencia por los cárteles

Todos los días, ocho familias tocan la puerta de un refugio, hacen turno en la banqueta, para hacerse de un espacio y plato de comida.

(NOTICIAS YA).-En Tijuana aumenta el número de personas y familias, que llegan huyendo de la violencia e inseguridad en sus estados, ante la desesperación esperan hasta en las banquetas para obtener un pequeño lugar en los albergues.

Familias con mujeres embarazadas y bebes, tienen que esperar en la banqueta, ante la saturación, ya no de familias centroamericanas, sino de familias de Michoacán y Guerrero.

Hasta hace unos meses Don Arcadio documentaba en video los avances en la remodelación de su empacadora de aguacates, en su natal Aguililla, Michoacán. Hoy, todo es un recuerdo, porque en cuestión de horas tuvo que abandonar todo lo que le costó años de esfuerzo.

“En un máximo de 24 horas, a la voz de ya no te quiero ver aquí pero con todo y familia. Vamos a hacer reportes con el gobierno y muchas veces está con ellos, ¿y porque sabemos que están con ellos? Porque al día siguiente la persona que fue hacer el reporte, aparece muerta, descuartizada o desaparecida”. Comentó Don Arcadio, desplazado por la violencia en Aguililla, Michoacán.

Primero, el Cártel Jalisco Nueva Generación, le obligaron a "pagos de piso", de 50 mil pesos mensuales, después la violencia subió de tono cuando el cártel secuestró a dos de sus familiares y asesinó a cuatro.

La señora María, es la integrante más longeva de la familia, a sus 97 años, lamenta haber dejado su casa y sus plantas, pero lo que más extraña, son sus hijos asesinados.

“Tenía seis y me queda uno, y cuanto no se extraña un hijo, todo el tiempo, toda la vida, a uno no se le olvida”. Dijo la Sra. María, desplazada por la violencia en Michoacán.

Hasta hace dos meses el 90 por ciento de las familias que solicitaron refugio en los albergues, eran centroamericanas. Ahora esa cifra la lideran familias de Michoacán y Guerrero, desplazadas por la violencia e inseguridad propiciada por los cárteles.

Todos los días, ocho familias tocan la puerta de un refugio, hacen turno en la banqueta, para hacerse de un espacio y plato de comida.

“Pues lamentablemente no los voy a poder atender porque no tengo espacio, creo que aquí, no solamente yo, sino que hablaron a otras organizaciones y no hay espacio por lo que estoy preocupado, y tengo que prever qué hacer”. Comentó José María Lara, director de albergue juventud 2000.

Para la señora Laura es mejor dormir en la banqueta, que escuchar balazos, no le importará dormir en este espacio con su hija embarazada y su nieto de meses.

“Tenemos mucho miedo y si es necesario si no nos quieren dar el albergue aquí, nos vamos a quedar afuera esperando por lo mismo, porque corremos peligro en Guerrero”. Dijo Laura, desplazada por la violencia en Guerrero.

De acuerdo a una última familia que llegó a Tijuana, se espera que más familias lleguen a la ciudad, por lo que quizá muchas se sumen a la espera en la banqueta.

Ante el aumento de familias y la falta de espacios, los albergues del municipio se les informó que manden a las familias al ayuntamiento, al departamento de atención al migrante, en donde los canalizarán al centro integrador Carmen Serdán, al este de Tijuana.



Familias de Michoacán huyen hacia la frontera a causa de la violencia por los cárteles

Todos los días, ocho familias tocan la puerta de un refugio, hacen turno en la banqueta, para hacerse de un espacio y plato de comida.