Una buena nutrición para mantenerte fuerte durante y después de un tratamiento de cáncer

Heart of berries on wooden background

La buena nutrición es un factor clave para los pacientes de cáncer.

(NOTICIAS YA).-

La buena nutrición es un factor clave para los pacientes de cáncer.

Esto es particularmente relevante debido a que el tratamiento contra esta enfermedad puede afectar el apetito de las personas, incluso causando problemas de desnutrición.

La quimioterapia y terapia con hormonas, radioterapia, cirugía, inmunoterapia, y trasplante de células madre, son algunos de los tratamientos que pueden causar efectos adversos en la alimentación. Es por eso que la anorexia y la caquexia son comúnes entre los pacientes de cáncer.

A continuación te dejamos consejos para cuidar de tu alimentación, de acuerdo con La Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma (LLS, por sus siglas en inglés). Recuerda que lo ideal es contar con asistencia personalizada de nutrición que te ayude a encontrar soluciones específicas para tu caso.

Visita lls.org/nutricion para más información y obtener ayuda.

 

¡Toma suficiente agua!

La hidratación es de suma importancia durante el tratamiento de cáncer, pues ciertas terapias pueden causar efectos secundarios que llevan a la deshidratación, incluyendo diarrea y vómito. Además los líquidos pueden ayudar a aliviar la fatiga y el estreñimiento.

Si tomas medicamentos orales, recuerda tomar suficiente agua y otras bebidas sin cafeína, teniendo siempre en consideración las guías de tu equipo médico. Pregunta a tu doctor qué tanta agua y líquidos debes consumir al día, pero tomar incluso pequeñas cantidades en intervalos regulares puede ayudarte a evitar la deshidratación.

 

Come frutas y verduras

Intenta comer de 5 a 10 porciones de frutas y vegetales todos los días.

Una porción es media taza para la mayoría de las frutas y vegetales, y 1 taza para verduras de hoja verde, melones y bayas. No olvides incluir una o más porciones de vegetales crucíferos como brócoli, coliflor, repollo, coles de bruselas, col rizada, berro, y rábanos casi todos los días.

 

Para pacientes inmunosuprimidos

En estos casos, los doctores podrían recomendar dietas específicas que sean saludables y seguras. Estas son algunas de las recomendaciones que debes tener en mente de acuerdo con LLS:

  • Evita la carne, pescado y huevos crudos o poco cocidos.
  • Evita las bebidas no pasteurizadas, como el jugo de frutas, la leche y el yogur de leche cruda.
  • Evita las barras de ensaladas y los bufés.
  • Refrigera paté, salchichas frías o fiambres (incluido el salami curado en seco y las ensaladas preparadas para fiambres que contengan estos productos), huevos o mariscos.
  • Consume sólo leche pasteurizada, yogur, queso y otros productos lácteos.
  • Evita los quesos blandos madurados con moho y con vetas azules como el Brie, Camembert, Roquefort, Stilton, Gorgonzola y Bleu u otros quesos blandos no pasteurizados.
  • Evita los brotes crudos, como los de alfalfa.
  • Lava las frutas y verduras frescas antes de pelarlas.
  • Evita el agua de pozo a menos que haya sido probada, filtrada o hervida durante un minuto antes de beberla. En casa, está bien beber agua del grifo o agua embotellada.

 

Seguridad alimentaria

El tratamiento de cáncer debilita tu sistema inmunológico, lo cual te pone ante mayor riesgo de enfermedad ocasionada por la comida. Es por eso que es importante que consideres la higiene y seguridad al momento de manejar tus alimentos.

Estas son algunas recomendaciones de la LLS:

  • Mantén limpias las manos, los mostradores, los platos, las tablas de cortar y los utensilios.
  • Cambia o lava las esponjas y los paños de cocina con frecuencia.
  • Lava bien las frutas y verduras antes de pelarlas.
  • Usa platos, tablas de cortar y utensilios separados para preparar carne, pescado o aves crudas.
  • No enjuagues las carnes o aves crudas antes de cocinarlas porque las bacterias pueden propagarse al fregadero o al mostrador.
  • Mantén los huevos, la carne, las aves, los mariscos crudos y los jugos de todos los alimentos que se cocinarán lejos de los alimentos que no se cocinarán.
  • Descongela los alimentos congelados en el microondas o el refrigerador, no en el mostrador de la cocina.
  • Deja marinar los alimentos en el refrigerador.
  • Usa un termómetro para alimentos para asegurarte de que la carne esté completamente cocida.
  • Lee las fechas de vencimiento de los productos alimenticios y busca signos de deterioro de los alimentos. En caso de duda, es mejor tirarlo a la basura.
  • Después de hacer las compras, ve directamente a casa y coloca los alimentos perecederos en el refrigerador o congelador de inmediato.

 

Para conocer más sobre cómo mantenerte fuerte y saludable y obtener ayuda para tu plan alimentario si padeces de cáncer de sangre o estás bajo tratamiento, visita lls.org/nutricion



Una buena nutrición para mantenerte fuerte durante y después de un tratamiento de cáncer

La buena nutrición es un factor clave para los pacientes de cáncer.