Enfrenta 128 años en prisión por contratar indocumentados en sus restaurantes

José Luis Bravo, de 51 años y naturalizado estadounidense, fue detenido el pasado miércoles tras ser acusado de ser líder de una “empresa delictiva organizada”

CLAUDIO CRUZ/AFP via Getty Images

(NOTICIAS YA).- Un hombre que logró emprender una cadena de restaurantes de comida mexicana en el Medio Oeste de Estados Unidos enfrenta una acusación federal por crimen organizado, que podría significar una condena de hasta 128 años en prisión por contratar a indocumentados. 

José Luis Bravo, de 51 años y naturalizado estadounidense, fue detenido el pasado miércoles tras ser acusado de ser líder de una “empresa delictiva organizada”; algo muy similar a las acusaciones que enfrentan los narcotraficantes. 

De acuerdo con la denuncia, Bravo conspiró para traer a indocumentados de México y Centroamérica para contratarlos en sus restaurantes a cambio de papeles falsos, un sueldo miserable y largas jornadas laborales sin prestaciones. 

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No solo Bravo es acusado, el documento destaca que tuvo al menos 18 cómplices y todos sacaron un provecho financiero, de acuerdo con Univision

La denuncia fue presentada en una corte federal de Kansas, en Missouri, y la Fiscalía decidió catalogar el caso bajo la Ley contra Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado, conocida como RICO por sus siglas en inglés y misma que ha permitido enjuiciar a mafiosos. 

Bravo es acusado de 17 cargos criminales con los que podría enfrentar hasta 128 años en prisión y ser obligado a pagar una multa de 2.5 millones de dolares por violar la ley RICO. 

Según el Departamento de Justicia, Bravo y sus cómplices participaron en el tráfico de indocumentados desde México, El Salvador y Guatemala para emplearlos en sus negocios en Missouri, Kansas, Arkansas y Oklahoma, desde 2003 hasta principios de agosto. 

Por medio de ese esquema, el grupo liderado por Bravo habría logrado evadir impuestos, tanto estatales como federales. 

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Aunado a la evasión de impuestos, ni siquiera le pagaban a sus empleados el salario mínimo, tampoco las horas extras y no cumplían con las prestaciones laborales que corresponden por ley, sin importar su estatus migratorio. 

Para evadir a las autoridades, les daban alojamiento y transporte a sus lugares de trabajo. Además, les pagaban en efectivo y los ayudaban a conseguir documentos falsos. 

“José Luis Bravo, como líder de la empresa, arregló el tráfico de extranjeros indocumentados a Estados Unidos para trabajar en estos restaurantes (…) ayudó a estos extranjeros a obtener documentos fraudulentos que les permitirían trabajar en Estados Unidos; y ayudó a garantizar el transporte y alojamiento para estos extranjeros indocumentados”, indica la acusación, citada por Univision

La investigación en contra de Bravo inició luego de que el Departamento de Trabajo de Kansas notificó a ICE que varios indocumentados estaban trabajando en el restaurante Bravos Mexican Grill, ubicado en Overland Park, en 2018. 

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Para junio de 2019, otra inspección de ICE encontró que en al menos 10 restaurantes de Bravo el 68 por ciento de los empleados eran indocumentados. Poco después, las autoridades confirmaron que todo el personal estaba ilegalmente en el país. 

Bravo es dueño de Specialty Food Distribution, una distribuidora de alimentos, suministros y equipos para alimentos. Además, posee un grupo de restaurantes, registrados como “Bravos Group”, que incluyen El Charro, El Charrito, Playa Azul, Cantina Bravo y El Chango. 

Hasta el momento, han sido detenidos 14 de los 19 acusados, que enfrentan cargos como crimen organizado, lavado de dinero, fraude por documentos falsos y conspiración para transportar y contratar indocumentados.



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José Luis Bravo, de 51 años y naturalizado estadounidense, fue detenido el pasado miércoles tras ser acusado de ser líder de una “empresa delictiva organizada”