La violencia y el crimen organizado obliga a familia de aguacateros a pedir asilo en EE.UU.

Tener una empresa del llamado oro verde, los convirtió en presa del crimen organizado en Michoacán.

Claudia Orozco - Univision San Diego

(NOTICIAS YA).-El crimen organizado terminó con el  próspero negocio de cultivo de aguacates para un agricultor en México. Ante las amenazas, no le quedó otra opción más que pedir refugio en Estados Unidos, temiendo por su vida y la de su familia.

La prosperidad de tener una empresa aguacatera, lejos de traer bienestar para una familia lo único que trajo fue desgracia, así que huyendo de la violencia, 23 miembros de una familia de Michoacán cruzaron este jueves para pedir asilo en Estados Unidos.

Familias de Michoacán huyen hacia la frontera a causa de la violencia por los cárteles

Claudia Orozco - Univision San Diego

Así dejan atrás una historia de terror, años de extorsiones, secuestros, incluso homicidios de los que fue víctima esta familia.

Tener una empresa del llamado oro verde, los convirtió en presa del crimen organizado en Michoacán.

“Balacearon mi casa, tenía mi casa allá, pedían cuota, me pedían una cantidad grande,” dijo Osvaldo López, empresario de Michoacán que huye de la violencia.

Dejan atrás su vida, su hogar, la empresa aguacatera de la que vivió su familia más de 40 años, para tener una vida tranquila, para poder dormir sin temor de que alguien irrumpa en su puerta para llevarse a algún miembro de su familia y no volver a saber de él.

“Vamos con muchas ilusiones, por lo menos de libertad, es la parte importante, empezar de cero,” comentó Agustín Peña, empresario aguacatero.

Después de un mes de haber dejado su pesadilla atrás, finalmente llegó la cita para que pudieran presentar su solicitud de asilo.

Madrugaron pues había que estar a las 6 de la mañana en el Instituto Nacional de Migración, que son los que se encargaría de llevarlos a la garita con las únicas pertenencias que pudieran traer consigo.

“Fue un poquito de nervios, pero ahí nos levantamos todos a preparar las cosas desde temprano, niños, todo, tener todo listo para la salida, este día inolvidable.” Dijo Rosalía Peña, migrante de Michoacán.

Tuvieron que ser 3 camionetas porque no dejaron a nadie atrás, 23 miembros de la familia; tíos, primos, hermanos y la abuela Josefa. Las edades van desde el más pequeño de apenas 2 años, hasta la más grande de 94, sin duda la que más difícil ha sido este cambio.

Finalmente el miedo en sus rostros, se transforma en ilusión.



La violencia y el crimen organizado obliga a familia de aguacateros a pedir asilo en EE.UU.

Tener una empresa del llamado oro verde, los convirtió en presa del crimen organizado en Michoacán.