Desempleada toma curso de uñas y ahora tiene clientes que cruzan la frontera

De no tener una sola clienta, ahora le toca atender a mujeres que cruzan la frontera, tan solo para hacerse la manicura con ella.

NAIL SALON
PIXABAY

(NOTICIAS YA).-Ante la falta de ayuda económica a personas desempleadas al otro lado de la frontera, la creatividad y el empeño impulsan a quienes tienen que llevar pan a su mesa.

De su casa al trabajo, Mercedes, hace menos de un minuto. Se trata de un salón de uñas que se adaptó en el pasillo de su casa y es la fuente de ingreso para ella y su familia.

Por la pandemia, su esposo fue despedido del trabajo y ella aprendió el oficio en unos meses para mantener a su familia.

“Me enteré por unas vecinas que estaban estudiando, fui y gracias a dios encontré fichas para el curso de uñas,” comentó Mercedes Centeno, Manicurista.

Sin tener dinero, Mercedes comenzó su curso en un centro de formación, sin fines de lucro, en el que se imparten 40 talleres.

De no tener una sola clienta, a Mercedes ahora le toca atender a mujeres que cruzan la frontera, tan solo para hacerse la manicura con ella.

“Tengo varias de San Diego, de Chula Vista, de pues si de ahí sus alrededores, si viene mucha gente la verdad,” agregó Mercedes.

En el centro de capacitación integral "La Salle", los oficios más solicitados han sido corte de cabello, maquillaje y masaje.

Ayudan a las personas a generar dinero lo más pronto posible. Durante la pandemia, la matrícula se incrementó un 20 por ciento y la mayoría son personas que tuvieron que reconvertir sus actividades para mantener a sus familias.

Del total de la matrícula, por lo menos el 45 por ciento son personas que viven en Estados Unidos y cruzan a Tijuana para aprender los diferentes oficios.

“Hago pulseras, hago huaraches tejidos y si me salen trabajos y de ahí género, también de masajes con amigos y familiares y eso también me genera dinero,” dijo Lidia Gómez, alumna de maquillaje.

A los cursos se han sumado también migrantes centroamericanos y de otras nacionalidades.

El inglés, es otro de los cursos más solicitados. “Recién llegados migrantes o deportados, es más bajo, quizá un 10 por ciento, 5 por ciento, aquí tenemos gran porcentaje de haitianos, la comunidad haitiana ha buscado mucho a la escuela y colombianos,” mencionó Jorge Guzmán, director del centro de formación La Salle.

Ante la pandemia del COVID-19, las clases son híbridas, 200 alumnos aprenden de manera presencial, y los otros 200 desde sus casas.



Desempleada toma curso de uñas y ahora tiene clientes que cruzan la frontera

De no tener una sola clienta, ahora le toca atender a mujeres que cruzan la frontera, tan solo para hacerse la manicura con ella.