Infantería de Marina investiga la muerte de nueve uniformados en ejercicio de entrenamiento

La investigación llevada a cabo por la Infantería de Marina mostró que la tragedia del 30 de julio de 2020 se debió a un entrenamiento inadecuado, mal mantenimiento y poco juicio por parte de los líderes

Getty Images

(NOTICIAS YA).-Un oficial de la Infantería de Marina asume la responsabilidad por el hundimiento de un vehículo de asalto anfibio en donde perdieron la vida nueve elementos bajo su cargo en la costa del sur de California, pero no merece que sea dado de baja por su error, dijo este martes su abogado a un panel militar.

Un abogado de la Infantería de Marina alegó que los errores cometidos por el Teniente Coronel Michael J. Regner fueron lo suficientemente grandes como para justificar su despido tan solo seis meses antes de cumplir 20 años de carrera, lo que le haría perder algunos de los beneficios a los que podría acceder para su retiro.

Se espera que Regner, quien habló con los investigadores de la Infantería de Marina, hable ante el panel de tres oficiales del comité de investigación que inició este martes y que puede durar hasta cuatro días.

"Nunca ha eludido su responsabilidad, ha aceptado el hecho de que era el comandante a cargo en el momento del accidente, el sabe que es resposable por las deficiencias que se presentaron", dijo el Mayor Cory Carver, abogado de Regner. Además de recordar que si bien el máximo responsable es su cliente, sus acciones no deberían ameritar su baja.

La investigación llevada a cabo por la Infantería de Marina mostró que la tragedia del 30 de julio de 2020 se debió a un entrenamiento inadecuado, mal mantenimiento y poco juicio por parte de los líderes, lo que llevó a que ocurriera uno de los accidentes más mortíferos de la Marina en décadas.

El vehículo de asalto anfibio transportaba a 16 personas cuando en poco tiempo se hundió más de 115 metros en las aguas de la costa de la Isla de San Clemente. Siete uniformados lograron ser rescatados por una embarcación cercana.

Al poco tiempo del hundimiento, Regner fue relevado como comandante del equipo de aterrizaje del 1er Batallón del 4to Regimiento de Marina y la 15ta Unidad Expedicionaria de la Marina. La Infantería de Marina dijo en su momento que era removido basándose en una gran cantidad de información analizada y la pérdida de confianza en el elemento.

Regner confió en que los miembros de servicio estaban certificados para nadar luego de preguntarles, aunque algunos de ellos no lo estaban, según las declaraciones de su abogado.

"A Regner le dijeron que eran estelares, que eran mejor que el promedio, que estaban listos para ser utilizados en misiones", dijo Carver.

El acusado sabía de las fallas mecánicas, pero le fue dicho que ya estaban resueltas según su abogado, agregando que los problemas en las escotillas de escape de los vehículos todo terreno eran algo bien sabido desde años por los elementos de la Infantería de Marina.

Los vehículos son utilizados para transportar a las tropas y su equipo de los barcos a tierra. Los vehículos blindados cuentan con ametralladoras y lanza granadas, parecen tanques cuando llegan a la orilla de la playa en los ataques, con uniformados saliendo de ellos para tomar sus posiciones.

Otros miembros de la Infantería de Marina se enfrentan a ser dados de baja, como es el caso del Coronel Christopher J. Bronzi, supervisor de Regner, que fue relevado como comandante de la 15ta Unidad Expedicionaria de la Marina.

Se espera que el panel revise evidencia y miles de páginas de los reportes de investigación antes de volver a la corte.

"Esta va a ser una decisión muy difícil, a final de cuentas creemos que la actuación por debajo de los estándares requeridos por parte del Teniente Coronel Ragner propició el hundimiento", dijo el Teniente Coronel Michael McDonald, abogado de la Infantería de Marina.

Toda misión tiene problemas dijo McDonald, pero Regner decidió ignorar las señales de alerta y no determinó que su tripulación no estaba preparada para esta tarea.

La investigación de la Infantería de Marina encontró que hubo un entrenamiento inadecuado para los miembros del pelotón, a los que además les fue dado un vehículo de asalto anfibio en malas condiciones y con más de un año en desuso, por lo que el pelotón hizo los arreglos necesarios para la misión iniciara sin contratiempos.

Al tanque le tomó 45 minutos hundirse, si la señal de auxilio hubiera sido emitida antes, es probable que los equipos de rescate hubieran podido salvar a las tropas.

A la tripulación no se les indicó que se quitaran el casco, armas y demás equipo que les impedía escapar, sus chalecos salvavidas también hicieron que no pudieran quitarse la ropa blindada, cuyo peso provocó que se hundieran, de acuerdo a la investigación.

Las luces de emergencia no funcionaron y no se había puesto una marca en la escotilla lateral, por lo que las tropas tuvieron que maniobrar a oscuras, utilizando las lámparas de su celular para encontrarla.

Una vez que dieron con ella, batallaron para abrirla, perdiendo valioso tiempo. Cuando por fin lograron abrir la escotilla, un vehículo de asalto que venía a su rescate, impactó con vehículo varado, provocando que fuera revolcado por una ola.

En ese momento el agua entró por la escotilla y llenó por completo el vehículo, lo que finalmente provocaría el hundimiento fatal.



Infantería de Marina investiga la muerte de nueve uniformados en ejercicio de entrenamiento

La investigación llevada a cabo por la Infantería de Marina mostró que la tragedia del 30 de julio de 2020 se debió a un entrenamiento inadecuado, mal mantenimiento y poco juicio por parte de los líderes