En la puerta de un restaurante venezolano de la pequeña ciudad de Doral, en Florida, se entonan con fuerza y emoción las estrofas de “Gloria al bravo pueblo”, el himno nacional de Venezuela. Como ellos, muchos venezolanos salieron a la calle este sábado en distintos países apenas horas después del anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre los ataques y la captura del presidente Nicolás Maduro.
Con los primeros rayos de sol de la mañana, parte de la comunidad venezolana en Florida se reunió en El Arepazo, un restaurante icónico y punto de encuentro donde ya se han reunido en múltiples ocasiones para manifestarse o para seguir los resultados electorales en Venezuela.
Conocido como “Doralzuela”, este suburbio del sur de Florida se inclinó en gran medida por Trump en las elecciones de 2024. Familias enteras llegaron en los últimos años a esta zona de Miami, de poco más de 76.000 habitantes, donde los venezolanos representan cerca del 40 % de la población.
Hubo abrazos, lágrimas y emoción, y era difícil ver a alguno de los presentes sin una bandera de Venezuela o vestido con los colores de su patria.
Algo une a la diáspora venezolana en España, Estados Unidos, Argentina y Colombia, según los testimonios que obtuvo CNN: está la esperanza de que esta podría ser la posibilidad de regresar a su país. Pero también hay preocupación por el futuro de su patria y por la posibilidad de que sus compatriotas estén en riesgo.
“Qué sentimientos tan encontrados: por un lado, nos invade una sensación difícil de explicar al ver a nuestra Venezuela bajo bombardeos, aun cuando nuestros seres queridos se encuentran allí; por otro, creemos que puede ser la única salida. Que Dios bendiga a nuestra amada Venezuela”, dijo a CNN un venezolano de 51 años que vive en Miami y pidió no dar su nombre por temor a represalias.
El presidente de EE.UU. dijo este sábado que Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido capturados y acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York, tras una serie de ataques llevados a cabo en Caracas y otros estados. Calificó lo ocurrido como una “operación brillante”.
En la céntrica Puerta del Sol de Madrid, pasadas las 11 de la mañana hora local, varios venezolanos saltan y festejan la noticia pese al frío. Cerca de 692.000 venezolanos viven en España, el país que alberga la mayor comunidad de venezolanos de toda Europa, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística.
“Sé que todavía falta, pero esta noticia no nos la arranca nadie del corazón y estoy sumamente feliz”, dice a CNN Carolina Aponte. “Necesitaba salir y al menos sentir el abrazo de algunos de mis compatriotas”, agrega esta venezolana nacida en Caracas.
Lleva una gorra de venezuela, tiene atada al cuello la bandera de su país y su entusiasmo es notable. Dice que también siente una mezcla entre tristeza, alegría y emoción.
Detrás de ella, otros compatriotas agitan banderas venezolanas, ríen y festejan. Esta plaza es un lugar habitual de concentración de la comunidad, donde se llevaron a cabo protestas y reuniones.
Entre abrazos y lágrimas, gritos de alegría y palabras de esperanza, suena en los parlantes portátiles el himno de Venezuela. Todos los presentes lo cantan.
“Le pido perdón a mis vecinos por el escándalo que hice esta mañana”, dice Macunayma Centeno. Cuenta que en su casa vive junto a otros tres venezolanos y que, cuando se enteraron de la noticia, las reacciones fueron inevitables. “Primero estábamos llorando porque nuestro país estaba siendo bombardeado, pero cuando nos dicen que ya tienen a Maduro la reacción fue… demasiado fuerte”, dice con emoción.
Para Centeno, lo sucedido es una posibilidad concreta para volver a su patria. “Estamos superfelices porque ya Venezuela es libre y pensamos regresar a nuestro país”, afirma.
“¡Fue hoy, fue hoy!”, se escucha clamar eufórico a Tubal, de 46 años, y nacido en el estado de Zulia. Dejó Venezuela hace seis años. “Estábamos esperando este día con ansias”, le cuenta a CNN.
Jonatan Ramírez, nacido en Barinas, también expresa preocupación por la posibilidad de una escalada en los ataques de Estados Unidos. “Esperemos que no pase nada malo a mis paisanos que siguen en Venezuela”, dice a CNN. Al igual que él, el deseo de muchos otros venezolanos es el de una transición pacífica en el gobierno que beneficie al país.
En el aeropuerto El Dorado de Bogotá, María Carrizosa dice a CNN que está lejos de su país, pero no distante.
“Oramos mucho. Yo espero que la gente que ha incursionado, que ha hecho esto posible, que de alguna manera faciliten una transición tranquila y en paz. Es lo que esperamos muchos venezolanos que estamos fuera”, dice. Venezuela merece nuevamente florecer, agrega.
En Colombia viven alrededor de 2,8 millones de venezolanos, según datos de Migración Colombia hasta principios de 2024. Esta cifra representa cerca del 5 % de la población total del país y ubica a Colombia como el principal país receptor de migrantes venezolanos en Latinoamérica.
“Nos sorprende. No esperaba que pasara de esta manera y estamos a la expectativa”, dice Luis Osorio. Al igual que él, otros venezolanos dicen estar agotados por lo vivido en los últimos días de tensión entre el Gobierno de Estados Unidos y Caracas.
Para Lety Anzoátegui, que emigró de Venezuela hace algunos meses, la situación es “la mejor noticia comenzando el año 2026”. Lo esperábamos por la libertad de Venezuela, suma.
Mientras parte de la diáspora se manifiesta eufórica y celebra la caída de Maduro, otra parte mantiene la cautela ante la incertidumbre de qué ocurrirá ahora.
En Buenos Aires, un hombre venezolano que prefirió no dar su nombre por temor a represalias contó a CNN que lo que sintió al ver la noticia fue una profunda tristeza. “Nunca en mi vida pensé que iba a ver a mi país siendo bombardeado”, dice. Abrió los ojos muy temprano con la noticia y desde entonces los mensajes de WhatsApp no dejaron de llegar a su teléfono celular.
“Me genera sentimientos encontrados. Por un lado, alivio saber que Maduro ya no está en Venezuela y no seguirá haciendo daño, pero sigue habiendo incertidumbre porque no sabemos qué viene ahora, quién tomará el control”, agrega este venezolano. La preocupación y la angustia son claras en su voz. “Me causa dolor que una potencia extranjera haya bombardeado nuestro país”, dice.
Algunos venezolanos en el exterior contactados por CNN dijeron que no se sienten preparados para hablar, porque aún reina el temor y la falta de claridad de los próximos pasos para su país. A la espera, se mantienen permanentemente atentos a las últimas noticias y en contacto con sus familiares que están en Venezuela.
Cerca de 8 millones de venezolanos dejaron su país en los últimos años por la crisis económica y la inestabilidad política. Algunos de ellos, entrevistados por CNN en diciembre, dijeron incluso que, aunque el Gobierno del presidente Nicolás Maduro ya no estuviese en el poder, tampoco pensarían en dejar los países en los que se exiliaron.
Hablan del reto de una reconstrucción social que, creen, llevaría años.
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