El presidente Donald Trump dice que las empresas estadounidenses ahora tendrán acceso a las vastas reservas de petróleo de Venezuela. Pero otros recursos del país también han llamado la atención de su administración.
Venezuela posee cantidades no verificadas de minerales, metales y potencialmente elementos de tierras raras, según expertos. Estas materias primas son indispensables para industrias que van desde la defensa hasta la tecnología, y la administración ha recalcado repetidamente su importancia para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Sin embargo, aunque Washington aspire a asegurar los elementos críticos de Venezuela, es una tarea difícil, afirman los expertos, y no haría mucho para fortalecer la cadena de suministro estadounidense.
La cantidad y viabilidad económica de los recursos minerales de Venezuela son inciertas. Las empresas también enfrentan grandes riesgos al explotar minas en Venezuela sin garantías de seguridad sostenidas.
Muchos de estos territorios cuentan con presencia de guerrilleros y grupos armados que participan en la minería ilegal de oro, según los expertos. La minería de tierras raras, que requiere mucha energía, también puede dañar el medio ambiente.
“Existe una conciencia dentro de la administración de que, incluso más allá del petróleo, hay un valor más amplio en los recursos naturales del país”, dijo Reed Blakemore, director de investigación del Atlantic Council Global Energy Center.
“Sin embargo, si hablamos de las condiciones bajo las cuales podríamos explotar esos recursos minerales y llevarlos al mercado, la historia es mucho más complicada”, señaló Blakemore. “Y, francamente, incluso más complicada que la del petróleo”.
Incluso si las empresas estadounidenses intentaran extraer tierras raras en Venezuela, sacarlas del suelo es solo una parte del proceso. Estos materiales suelen enviarse a China para su refinación.
China representó más del 90 % del refinado mundial de tierras raras en 2024, según la Agencia Internacional de Energía. El país mantiene un monopolio virtual en el procesamiento y refinado de estos materiales debido a décadas de subsidios gubernamentales, expansión industrial y regulaciones ambientales laxas.
Las tierras raras se han convertido en un importante punto de fricción en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Beijing implementó el año pasado algunos controles a la exportación de tierras raras durante disputas comerciales, lo que generó preocupación sobre la falta de cadenas de suministro seguras en Estados Unidos para estos materiales críticos.
“China todavía mantiene una capacidad casi única para procesar metales de tierras raras, y esa ventaja industrial y geopolítica no se puede superar de la noche a la mañana”, dijo Joel Dodge, director de política industrial y seguridad económica en el Vanderbilt Policy Accelerator.
El Servicio Geológico de Estados Unidos designa 60 “minerales críticos” vitales para la economía y la seguridad nacional.
Estos minerales críticos incluyen una variedad de productos básicos, como aluminio, cobalto, cobre, plomo y níquel. La lista también incluye 15 elementos de tierras raras, como cerio, disprosio, neodimio y samario. Las tierras raras se refieren a una categoría de 17 elementos metálicos específicos.
Estas materias primas son insumos esenciales en tecnologías cotidianas, como teléfonos, baterías y pantallas de televisión, así como en equipos militares y de defensa, como láseres, aviones de combate y misiles.
“Tierras raras” es un término incorrecto, ya que estos elementos son relativamente abundantes en la corteza terrestre, según Julie Klinger, geógrafa y profesora asociada de la Universidad de Wisconsin-Madison. Pero extraerlos y refinarlos es la parte difícil.
En los últimos años, los legisladores estadounidenses se han preocupado por la dependencia del país de las importaciones de estos elementos críticos. Ha habido esfuerzos para desarrollar la minería y el refinado de tierras raras en Estados Unidos, pero los plazos para estos proyectos pueden tomar años, si no décadas.
El USGS no incluye a Venezuela en su lista de países con elementos de tierras raras (en la lista figuran China, Estados Unidos, Brasil y Groenlandia, entre otros).
Según los expertos, dos décadas y media de Gobierno de los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela han generado una falta de información sobre la magnitud de los recursos del país.
Aun así, los expertos creen que Venezuela tiene depósitos de algunos minerales, como coltán —del que se extraen los metales tantalio y niobio— y bauxita, que puede contener aluminio y galio. El tantalio, el niobio, el aluminio y el galio son considerados minerales críticos por el USGS.
En 2009, Chávez promocionó los recursos naturales del país, incluido el “oro azul”, apodo del coltán. Ese año, Chávez dijo que se había descubierto una gran reserva de coltán en el país, según Reuters.
En 2016, Maduro estableció el Arco Minero del Orinoco, una franja de Venezuela designada para la exploración y producción de minerales. Pero la región ha estado plagada de minería ilegal.
“Aunque el país cuenta con grandes depósitos de recursos minerales, está paralizado por una combinación de datos geológicos deficientes, mano de obra poco calificada, crimen organizado, falta de inversiones y un entorno político volátil”, dijo Sung Choi, analista de metales y minería de BloombergNEF, en una nota.
“A pesar de su potencial geológico actual, es poco probable que Venezuela juegue un papel significativo en el sector de minerales críticos al menos durante la próxima década”, dijo Choi.
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