Los precios del petróleo se dispararon el jueves a su nivel más alto en casi siete meses y los inversores buscaron refugios seguros como el oro, mientras la tensión entre Estados Unidos e Irán sigue en aumento.
El crudo Brent, referencia global, subió un 1,6 %, hasta US$ 71,49 por barril. El crudo estadounidense subió un 1,74 %, hasta US$ 66,18 por barril. Los precios del petróleo ampliaron sus ganancias tras haber subido más de un 4 % el miércoles y registrar su mayor incremento diario desde octubre.
El oro, usualmente considerado un refugio en tiempos de incertidumbre, subió un 2 % el miércoles y recuperó los US$ 5.000 por onza troy. Los precios del oro continuaron al alza la mañana del jueves.
En los últimos días, enviados de EE.UU. e Irán se reunieron en Ginebra para negociar sobre el programa nuclear iraní. El vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance, dijo el martes que los negociadores iraníes no reconocieron algunas de las “líneas rojas” del presidente Donald Trump en las negociaciones.
Las negociaciones ocurren mientras Estados Unidos ha trasladado activos militares más cerca del Medio Oriente. La posibilidad de un conflicto con Irán ha generado nerviosismo sobre posibles interrupciones en el suministro global de petróleo y un consecuente aumento de los precios.
“La renovada tensión geopolítica entre EE.UU. e Irán ahora claramente se refleja en los precios”, dijo Daniela Hathorn, analista sénior de mercados en Capital.com, en una nota.
En las últimas semanas, el oro ha operado más como una acción meme que como un refugio seguro, con enorme volatilidad y oscilaciones en los precios. Pero el aumento de las tensiones en el Medio Oriente generó una nueva demanda de activos refugio, elevando el precio del metal por encima del umbral de US$ 5.000.
Cuando surgen tensiones entre Estados Unidos e Irán, la atención se centra en el estrecho de Ormuz. Esta angosta vía marítima frente a la costa de Irán es un punto clave para el flujo del suministro global de petróleo.
Aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo fluyen diariamente por el estrecho, según la Administración de Información Energética de EE.UU., lo que equivale al 20 % del consumo mundial de petróleo.
“El movimiento más reciente [en los precios del petróleo] señala un fortalecimiento del mercado ante una ya notable prima de riesgo geopolítico, ya que la arteria petrolera más importante del mundo vuelve a estar al alcance de un conflicto”, dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, en una nota.
Irán afirmó en los últimos días que cerró parcialmente el estrecho de Ormuz para realizar ejercicios navales programados, según medios iraníes.
Los mercados suelen restar importancia a las tensiones geopolíticas. Sin embargo, esa dinámica comienza a cambiar cuando el conflicto geopolítico puede afectar directamente el mercado global del petróleo, lo que influye en los precios al consumidor y en las decisiones empresariales en todo el mundo.
Venezuela, por ejemplo, no es un actor lo suficientemente relevante en el mercado global del petróleo como para que la captura de Nicolás Maduro por parte de EE.UU.
cause nerviosismo en el mercado. Pero los inversores empiezan a mostrarse cautelosos con Irán, debido a su proximidad al punto crítico para el mercado global.
“En los mercados energéticos, las probabilidades importan, especialmente cuando la posible interrupción involucra a un gran productor de petróleo y una ruta de tránsito global clave”, indicó Hathorn de Capital.com.
“Los mercados petroleros están empezando a incorporar un mayor riesgo, ya que Irán sigue siendo un gran productor y, más importante aún, se encuentra en el corazón del estrecho de Ormuz”, añadió. “Incluso una interrupción limitada o amenazas creíbles a las rutas de navegación podrían causar un shock inmediato en el suministro”.
El estrecho de Ormuz es clave para las exportaciones de petróleo de Irán, y una interrupción en el flujo de crudo afectaría no solo el negocio exportador de Irán, sino también a países como China que obtienen gran parte de su petróleo de Irán.
La posibilidad de un conflicto en Irán aumenta el temor a shocks en el suministro de petróleo, lo que podría hacer que los precios se disparen. Los precios más altos del petróleo pueden elevar los precios al consumidor y contribuir a la inflación.
“De manera más inmediata, los ataques contra Irán podrían causar un salto en los precios del petróleo y amenazar con impulsar la inflación en gran parte del mundo, reduciendo el ritmo o el número de recortes de tasas de interés por parte de los principales bancos centrales”, escribieron analistas de Capital Economics en una nota.
Las acciones estadounidenses abrieron a la baja la mañana del jueves. El Dow cayó 164 puntos, o un 0,33 %. El S&P 500 bajó un 0,2 %. El Nasdaq Composite, con fuerte presencia tecnológica, retrocedió un 0,1 %.
“Dado que la inflación y la asequibilidad son temas centrales para la Casa Blanca en este momento, tendríamos que pensar que proteger el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz es una prioridad, lo que significa que la prioridad es una solución diplomática, y si eso no es posible, entonces un plan militar que proteja el flujo de petróleo tanto como sea posible”, dijo Dennis Follmer, director de inversiones de Montis Financial, en una nota.
Cuando el conflicto entre Israel e Irán se intensificó en junio y Estados Unidos ejecutó ataques contra sitios nucleares iraníes, los precios del petróleo subieron. De manera similar, hubo temores de que Irán intentara cerrar el Estrecho de Ormuz, pero eso no se concretó. Después de los ataques de EE.UU. y a medida que el conflicto se calmó, los precios del petróleo bajaron.
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