Pakistán dijo este domingo que llevó a cabo ataques aéreos contra campamentos militantes al otro lado de la frontera en Afganistán, en una seria prueba para la frágil paz entre ambos vecinos.
El ministerio de información de Pakistán informó que sus fuerzas armadas realizaron “operaciones selectivas basadas en inteligencia” contra siete campamentos pertenecientes a militantes a quienes culpa de una reciente serie de ataques mortales en su territorio. Los ataques tuvieron como objetivo al Talibán paquistaní —también conocido como Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP)— y sus afiliados, así como a un grupo vinculado al Estado Islámico.
El Ministerio de Defensa de Afganistán confirmó los ataques en un comunicado, calificándolos de “flagrante violación de la soberanía nacional de Afganistán” y de “clara infracción” del derecho internacional.
Los ataques ocurrieron en zonas civiles de las provincias orientales afganas de Nangarhar y Paktika, y tuvieron como objetivo una escuela religiosa y “varias viviendas civiles”, según el ministerio.
Entre los 18 muertos había mujeres y niños, dijo Sayed Tayeb Hamad, alto funcionario policial en Nangarhar, en la televisión estatal afgana. Los cuerpos de las víctimas seguían siendo recuperados de entre los escombros este domingo por la mañana, según informes de medios estatales.
Los ataques aéreos se produjeron tras un mes de atentados mortales en Pakistán, el más reciente el asesinato de dos soldados, incluido un teniente coronel, por militantes en el noroeste del país el sábado, según las autoridades.
A principios de este mes, decenas de personas murieron en un atentado suicida en una mezquita chiita en la capital paquistaní, Islamabad.
El Ministerio de Información de Pakistán dijo este domingo que el país tenía “pruebas concluyentes” de que los ataques de febrero fueron perpetrados por militantes “por orden de sus líderes y coordinadores con base en Afganistán”.
Esta nueva escalada pondrá a prueba el delicado alto el fuego que se mantiene entre los países vecinos desde octubre pasado, después de que intercambiaran el fuego más letal en años.
Decenas de civiles murieron y resultaron heridos en los enfrentamientos que estallaron a lo largo de su disputada frontera de 2.575 km. Culminó con Afganistán lanzando ataques de represalia después de que Pakistán realizara ataques aéreos sobre su capital, Kabul.
Islamabad ha acusado durante mucho tiempo a Kabul de albergar al TTP, algo que Kabul niega.
En una entrevista con CNN en noviembre, el ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, dijo que Pakistán quería “eliminar” al liderazgo del TTP en Afganistán, afirmando que emplearía “cualquier medio que esté a nuestro alcance”.
The-CNN-Wire
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