Luego de que el Gobierno de Estados Unidos acusara a China de detener buques con bandera panameña en sus puertos, el Gobierno chino respondió este viernes que los señalamientos “carecen de fundamento” y que “revelan su intento” de controlar el canal de Panamá, una vía marítima clave para el comercio mundial, hoy ya en vilo por la guerra en Irán.
“Dicha acusación carece de fundamento y confunde lo correcto con lo incorrecto. Las reiteradas y erróneas alegaciones de EE.UU. solo revelan su intento de tomar el control del Canal de Panamá”, dijo Mao Ning, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, en conferencia de prensa, en una fuerte respuesta a un comunicado del secretario de Estado Marco Rubio del jueves.
Tras el inicio de su segundo mandato como presidente de Estados Unidos —e incluso antes de iniciar su presidencia—, Donald Trump amenazó con tomar el control del Canal de Panamá y, desde entonces, China “se ha opuesto firmemente al uso de la coerción económica, el hegemonismo y la intimidación para infringir los derechos e intereses legítimos de otros países”.
“¿Quién está socavando flagrantemente la neutralidad del canal y la estabilidad de las cadenas de suministro globales mediante actos unilaterales de intimidación y coerción?”, cuestionó Ning este viernes, sin dar más detalles sobre a qué actos se refería.
El canal de Panamá es una de las áreas donde más se escenifica la tensión entre China y EE.UU. por la influencia económica, comercial y diplomática en América latina. Un capítulo central de esa disputa es la gestión de dos puertos en ambas costas de Panamá. En enero pasado, la Corte Suprema de Panamá le retiró el control de esas instalaciones a CK Hutchinson, la empresa de Hong Kong que los había operado durante años.
Beijing dijo entonces que el Gobierno del país caribeño pagaría “un alto precio político y económico” si no cambiaba su postura.
En marzo, según datos de Tokyo MOU, una organización de control de puertos regionales en Asia, citada por la agencia AP, China detuvo decena de buques de bandera panameña en sus puertos durante períodos de hasta diez días.
El jueves, el secretario de Estado, Marco Rubio, cuestionó la supuesta táctica de China y dijo que Estados Unidos respalda “firmemente la soberanía” de Panamá.
“Las recientes acciones de China contra los buques con bandera panameña suscitan serias preocupaciones sobre el uso de herramientas económicas para socavar el Estado de derecho en Panamá, una nación soberana y un socio vital para el comercio mundial”, señaló Rubio en un comunicado.
“Las detenciones, los retrasos u otros impedimentos al movimiento de los buques socavan la estabilidad de las cadenas de suministro globales, aumentan los costos para las empresas y los consumidores, y erosionan la confianza en el sistema de comercio internacional”, agregó.
Por el Canal de Panamá, una vía marítima clave a nivel mundial, transita cada año alrededor del 40 % de todo el tráfico de contenedores de EE.UU.
La postura de Washington no es nueva. La semana pasada, la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) ya había advertido en un comunicado
Antes de la respuesta de este viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China calificó a las denuncias de EE.UU. como “acusaciones infundadas” y dijo que “es clara” la postura del país sobre los asuntos relacionados a los puertos de la vía marítima.
La retención de embarcaciones por parte de China afecta a alrededor de unas 80 naves, dijo el miércoles el presidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP), René Gómez, en declaraciones a EFE.
Panamá y China están en una tensión comercial y legal desde hace meses.
A fines de enero, la Corte Suprema de Justicia de Panamá dejó firme el fallo que anuló el contrato con Panamá Ports Company (PPC), que operaba en dos puertos en ambos extremos del Canal con gran parte de capital chino. La empresa operó por 28 años en los puertos de la vía marítima con capital de la firma de Hong Kong CK Hutchinson Holding.
La compañía asegura ahora que, un mes después de lo que califica como una “toma ilegal” por parte del Estado panameño de las terminales en los puertos de Balboa y Cristóbal (en ambos extremos del Canal) y la ocupación de la propiedad de Panama Ports Company, los daños han escalado a “más allá de US$ 2 mil millones”, según dijo la firma la semana pasada en un comunicado.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, negó tiempo atrás las acusaciones de ilegalidad, aseguró que su país es “un Estado de derecho” y que el fallo debe ser respetado.
En su último comunicado, además de una serie de señalamientos, Panama Ports Company reiteró que Panamá no ha presentado su respuesta inicial a la demanda, algo que ya había señalado en un pronunciamiento anterior publicado el 16 de marzo.
El ministro para Asuntos del Canal, Jose Ramón Icaza, rechazó las acusaciones de PPC ante la consulta de CNN, a las que consideró “totalmente falsas”. Panamá sí tiene defensa y contrató abogados para el arbitraje, afirmó el funcionario, algo que también dijo anteriormente el presidente Mulino.
The-CNN-Wire
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