J. D. Vance visita Hungría para apoyar a Orbán en medio de las negociaciones con Irán

La guerra con Irán continúa, los precios de la gasolina aumentan y las disputas por el gasto persisten en el Capitolio. Entonces, ¿por qué el número dos de la Casa Blanca vuela a Budapest?

La visita del vicepresidente J. D. Vance a Hungría esta semana, a pocos días de las elecciones nacionales del país, tiene como objetivo oficial profundizar los vínculos con esta nación de 10 millones de habitantes. Sin embargo, dentro de Hungría, la visita se interpreta principalmente como un intento de apuntalar al veterano primer ministro Viktor Orbán, cuyo control del poder enfrenta su mayor prueba en años.

Respaldado por el presidente Donald Trump y elogiado como un modelo para el resto de Europa por funcionarios del Gobierno de Trump, el nacionalista y prorruso Orbán y su partido van detrás de la oposición en las encuestas antes de los comicios del domingo.

Es inusual que un funcionario estadounidense de alto perfil visite un país tan cerca de una elección importante, y se interpreta como una señal de hasta dónde está dispuesto a llegar el Gobierno de Trump para ayudar a un aliado global bajo presión.

Pero el viaje también ocurre en un momento crítico de la guerra con Irán: Vance estará en Hungría el martes por la noche cuando expire el ultimátum de Trump para que Irán reabra el estrecho de Ormuz —o enfrente ataques masivos contra plantas eléctricas e instalaciones de agua—. Y Vance ha estado recientemente en el centro de los esfuerzos en curso para negociar el fin del conflicto, que entra en su sexta semana.

Trump dijo que el vicepresidente “podría” participar en una reunión en persona para negociar el fin de la guerra con Irán cuando los periodistas le preguntaron sobre esa posibilidad el lunes. Cuando se anunció el viaje de Vance a Hungría la semana pasada, aumentaron las especulaciones de que podría añadir una parada en algún lugar para reunirse con funcionarios iraníes.

Entre los funcionarios del Gobierno, Vance ha sido uno de los más críticos de los aliados tradicionales de Estados Unidos en Europa. Durante un discurso en Múnich al inicio de su mandato, afirmó que los líderes europeos estaban suprimiendo la libertad de expresión, perdiendo el control de la inmigración y negándose a trabajar con partidos de ultraderecha en el Gobierno.

La visita del martes se produce en medio de nuevas tensiones entre Washington y gran parte de Europa, mientras Trump ha dicho en repetidas ocasiones que está reconsiderando el compromiso de Estados Unidos con la OTAN después de que los líderes de la alianza rechazaran sus demandas de enviar activos navales para reabrir el estrecho de Ormuz.

Mientras tanto, Orbán ha trabajado de forma constante para fortalecer sus vínculos con el movimiento MAGA de Trump, que ha llegado a compartir su desdén por las democracias liberales de Europa. El largo mandato del primer ministro ha estado marcado por políticas migratorias de línea dura, la politización del sistema judicial y ataques a la prensa, todo ello en cierta medida como un modelo para el propio segundo mandato de Trump.

Trump elogió a Orbán como un “líder verdaderamente fuerte y poderoso, con un historial comprobado de ofrecer resultados fenomenales” en un respaldo en redes sociales a comienzos de este año.

Sin embargo, el apoyo de Trump no parece haber tenido un impacto significativo en Hungría. Orbán ha generado crecientes críticas tras ser acusado de corrupción y por liderar una economía en gran medida estancada durante sus 16 años en el poder. Las encuestas han mostrado que el partido de centroderecha Tisza amplía su ventaja sobre el Fidesz de Orbán a lo largo del año, aunque muchos votantes siguen indecisos, lo que hace que el resultado de los comicios del domingo esté lejos de ser seguro.

Una encuesta del centro 21 Research Centre realizada a finales de marzo encontró que Tisza contaba con el apoyo del 56 % de los votantes decididos, frente al 37 % que respaldaba a Fidesz. En ese sondeo, el 26 % de los encuestados dijo no saber a quién apoyar.

Trump ha sido históricamente cauteloso a la hora de respaldar candidatos cuyo éxito no está garantizado. Aunque ha publicado en varias ocasiones sobre su apoyo a Orbán, no ha viajado a Budapest en el tramo final de la campaña.

Entra en escena Vance. Sus compromisos del martes en Budapest incluyen una reunión bilateral con Orbán y un discurso “sobre la sólida relación entre Estados Unidos y Hungría”, según un comunicado de su oficina.

Sentado frente a Orbán en la reunión, Vance dijo que era un placer estar en Budapest y añadió que la relación entre ambos países es muy importante, en gran parte porque “el presidente lo aprecia, y yo también”.

También calificó a Orbán como “uno de los pocos verdaderos estadistas en Europa” y dijo que es “muy raro encontrar a alguien con su combinación de habilidad diplomática y sabiduría”.

“El vicepresidente espera con interés visitar Hungría, un aliado cercano de Estados Unidos, para avanzar en los progresos que el presidente Trump y el primer ministro Orbán han logrado en muchos temas clave, incluidos energía, tecnología y defensa”, dijo previamente un portavoz de Vance.

El portavoz del Gobierno de Hungría, Zoltán Kovács, afirmó tras anunciarse la visita que esta “marca un momento importante para fortalecer las relaciones entre Hungría y Estados Unidos, con conversaciones de alto nivel previstas sobre seguridad, cooperación económica e intereses estratégicos compartidos”. No mencionó las próximas elecciones.

Orbán, que regresó al poder en 2010 y es el primer ministro con más tiempo en el cargo en Europa, se ha convertido en una figura de referencia para los movimientos populistas europeos y el movimiento MAGA en Estados Unidos. Al promover la soberanía nacional, los valores tradicionales y el control estricto de las fronteras, Orbán ha criticado durante años a la Unión Europea, sin buscar abandonarla.

Su candidatura a la reelección ha sido respaldada por figuras del movimiento global de ultraderecha. En enero, 11 líderes nacionales y figuras de ese espectro —entre ellas la francesa Marine Le Pen, la italiana Giorgia Meloni y el argentino Javier Milei— aparecieron en un video apoyando la aspiración del líder húngaro a un quinto mandato consecutivo.

Vance no es el primer alto funcionario de Estados Unidos en visitar Hungría en la antesala de la votación. El secretario de Estado Marco Rubio viajó a Budapest en febrero, donde ofreció una valoración directa de lo que significaría una victoria de Orbán para el Gobierno de Trump.

“Puedo decirles con confianza que el presidente Trump está profundamente comprometido con su éxito, porque su éxito es nuestro éxito”, afirmó durante su visita.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Lo más visto

La primera granada nueva del Ejército de EE.UU. desde la Guerra de Vietnam utiliza ondas expansivas para matar,
Trump arremete contra Europa mientras cada vez más aliados rechazan los pedidos de ayuda de EE.UU.,
Una nueva encuesta de CNN revela cómo ven las elecciones intermedias los descontentos con ambos partidos,
Senado manda proyecto de ley para reabrir parcialmente el DHS nuevamente a la Cámara,
Cuatro razones por las que una salida precipitada de Trump de la guerra con Irán podría no poner fin al conflicto,