El presidente electo de Honduras Nasry “Tito” Asfura llegó este lunes a Washington para sostener reuniones con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y otros altos funcionarios del Gobierno de Estados Unidos y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en medio de la crisis poselectoral que se profundizó recientemente tras un decreto que ordena el recuento de votos.
Asfura, quien cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump, tenía programado un encuentro por la tarde con Rubio, después se reuniría con el subsecretario de Estado Christopher Landau y más tarde en una reunión a puertas cerradas con la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Alice M. Hooker, según la agenda pública del Departamento de Estado.
Más temprano, Asfura se reunió con el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, con quien se discutió el fortalecimiento del comercio, la inversión y la cooperación económica entre Estados Unidos y Honduras, según un mensaje publicado en la cuenta oficial del Departamento de Comercio.
El viaje de Asfura a Estados Unidos ocurre antes de su toma de posesión, programada para el 27 de enero de 2026, en un contexto de disputas políticas internas tras las elecciones generales del 30 de noviembre, marcadas por un controversial conteo y un resultado que ha sido cuestionado por sectores de la oposición.
El viernes, la presidenta saliente Xiomara Castro publicó un decreto aprobado por el Congreso que ordena un recuento de votos bajo el argumento de que se cometieron diversas irregularidades y la supuesta intervención del presidente Trump, quien días antes de las votaciones expresó su respaldo a Asfura. En un mensaje en su cuenta de X, Castro pidió a Trump tener “un diálogo directo y franco” sobre la elección en Honduras y sus pronunciamientos a favor de Asfura.
Hasta el momento, ni Trump ni el Gobierno de Estados Unidos se han expresado públicamente sobre este decreto. El 24 de diciembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamó a Asfura como ganador, por un estrecho margen sobre el conservador Salvador Nasralla, del Partido Liberal.
Según un comunicado de la Oficina del Presidente Electo, la visita oficial tiene como objetivo fortalecer la relación bilateral, promover la cooperación económica, atraer inversión y estrechar los lazos comerciales con Estados Unidos, el principal socio comercial de Honduras.
Entre los temas a tratar también se encuentra la migración. La población hondureña que reside en Estados Unidos superó, por primera vez desde 2010, el millón de personas, según datos del Censo de EE.UU. A ellos, se suman también los inmigrantes hondureños que se encuentran indocumentados en el país.
La agenda de Asfura también incluye un encuentro con ejecutivos del BID, donde se espera tratar proyectos de cooperación económica y desarrollo, según la Oficina del Presidente Electo.
Analistas consultados previamente por CNN consideran que uno de los principales desafíos de Asfura es consolidar su legitimidad en medio de la profunda crisis poselectoral que atraviesa el país. A ese reto, se suma el de demostrar que puede liderar un gobierno diferente al historial reciente del Partido Nacional, el mismo del expresidente Juan Orlando Hernández, condenado por narcotráfico y recientemente indultado por Trump.
Para enfrentar estos retos, Asfura podría estar buscando apoyo y respaldo político en Washington, donde Trump prometió que podían “trabajar juntos”.
El presidente electo aseguró a CNN que el apoyo de Trump fue “espontáneo” y que quedó impresionado por el mensaje recibido a 48 horas de la votación.
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