«Soy un prisionero de guerra»: cómo fue la primera comparecencia de un Maduro desafiante ante la justicia de EE.UU.

Calmado pero desafiante, el derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se definió como un “prisionero de guerra” en su primera comparecencia ante la justicia de Estados Unidos, dos días después de su captura en Caracas y traslado a Nueva York.

El líder chavista entró a la audiencia en Manhattan junto a su esposa, Cilia Flores, ambos esposados con las manos en la espalda, con uniforme azul marino y caqui. Maduro, a paso tranquilo, entró y saludó a su abogado, el experimentado Barry Pollack, quien también representa a Julian Assange. Luego pasó gran parte de la audiencia tomando notas, escuchando la traducción mientras el juez Alvin K. Hellerstein explicaba el proceso, y pidió poder conservar esos apuntes.

Cuando el magistrado le dio la palabra para que confirme su identidad, respondió: “Sí, soy Nicolás Maduro Moros, el presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela”. Y continuó: “Fui secuestrado el 3 de enero por una intervención militar estadounidense. Me considero prisionero de guerra, me acojo a los Convenios de Ginebra y de Viena. Fui capturado en mi hogar en Venezuela”.

En ese momento, el juez lo interrumpió y le afirmó que habrá tiempo y lugar para plantear sus argumentos, pero que en esta instancia solo queria que confirme que se trata de él. El acusado respondió: “Soy Nicolás Maduro, soy inocente, no soy culpable. Soy un hombre decente y el presidente constitucional de mi país”.

El depuesto mandatario enfrenta cuatro cargos federales, uno de ellos por narcoterrorismo, mientras que Flores enfrenta tres acusaciones. El juez explicó que la Fiscalía los señala de formar parte de una conspiración para importar miles de toneladas de cocaína a Estados Unidos.

Tanto Maduro como su esposa dijeron que no han leído la acusación completa, pero que no optarían por una lectura completa en la audiencia, sino que lo harían en privado.

En el turno de Flores, también se ratificó en el cargo: “Sí, soy Cilia Flores, la primera dama de Venezuela. Soy inocente, no soy culpable de estos cargos”.

Flores presentó una bandita adhesiva en la frente y su abogado, Mark Donnelly, afirmó que ella sufrió heridas significativas durante la operación militar, con hematomas y una posible rotura de costilla. En tanto, Maduro mostró algunas dificultades para sentarse y levantarse. El juez autorizó una evaluación médica pedida por los abogados.

La defensa confirmó que por el momento no solicitan una libertad bajo fianza. En cambio, sí pidieron visitas consulares, ya que como ciudadanos extranjeros tienen el derecho de recibir a un representante consular.

El juez fijó la próxima audiencia para el 17 de marzo. Hasta entonces, la fiscalía presentará pruebas del caso a la defensa, aunque posiblemente muchas sean clasificadas y permanezcan en secreto.

Periodistas y otras personas, algunos de ellos venezolanos, hicieron fila por horas afuera del juzgado para conseguir un lugar y ver en persona el inicio del proceso contra Maduro, quien gobernó el país sudamericano por casi 13 años. Al salir de la sala, un manifestante gritó: “Maduro, vas a pagar por lo que has hecho”. Él lo miró y, sin perder la compostura, levantó el dedo hacia el cielo y respondió: “Yo soy un hombre de Dios”.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Lo más visto

Centros de cuidado infantil de Minnesota acusados de irregularidades operaban según lo esperado, dice un informe,
Starbucks ya no quiere estar en todas las calles de Nueva York y Los Ángeles,
Tras la captura de Maduro, Tump advierte a Petro, presidente de Colombia: "Tiene que tener cuidado",
El compositor de "Wicked" dice que no aparecerá en el Kennedy Center tras el cambio de nombre,
Estos propietarios de pequeñas empresas quedarán sin seguro después de que expiren los subsidios clave de la ACA,

Síguenos en Instagram