Un desconocido le envió un mensaje por Facebook. Fue el inicio de una pesadilla que le costó US$ 280.000

El Facebook de Joe Novak sonó el año pasado con un mensaje amistoso de un desconocido. No sabía que era el comienzo de una experiencia que eventualmente destrozaría su vida.

Era octubre de 2024, tres meses después de que Novak compartiera una publicación pública sobre la falta de opciones seguras de comida rápida para su hijo, que padece celiaquía. Recibió algunos “me gusta” y comentarios de sus amigos.

Y ahora, una respuesta a su publicación había aparecido en su bandeja de entrada.

“No te conozco, eres mi amigo recomendado en FB… así que te agregué, espero que esto no te moleste”, decía el mensaje.

“…Tu publicación sobre tu hijo me resulta muy conmovedora. ¿Quizás podamos conectar?”

Los mensajes parecían inofensivos. El perfil de la remitente mostraba a una mujer rubia y delgada llamada Ailis Danner. Se describía como diseñadora de moda que trabajaba en Madison Avenue, el corazón del distrito de compras de lujo de la ciudad de Nueva York.

Ambos comenzaron a intercambiar mensajes, y —a sugerencia de ella— pasaron de Facebook Messenger a WhatsApp, donde poco a poco se volvieron más personales.

Novak había perdido su trabajo como vicepresidente de tecnología de la información de una empresa de telemarketing meses antes y estaba en medio de un divorcio y una batalla por la custodia de sus dos hijos. Ella le contó sobre su vida viajera como diseñadora de moda entre dos continentes. Al igual que él, dijo que estaba divorciada. Dijo que había perdido un hijo en un aborto espontáneo y que admiraba su devoción por sus hijos.

Para febrero, ya se habían declarado su amor. Pero lo que parecía un romance fugaz ahora parece un plan para atraer a Novak a una falsa inversión en criptomonedas. Para abril de este año, él ya había transferido US$ 280.000 —casi todos sus ahorros— a un sitio de inversiones que ella le recomendó. Y la mujer, junto con su perfil de Facebook, desaparecieron poco después.

“Lo perdí todo. Perdí el futuro de mis hijos. Perdí mi futuro”, dijo Novak, de 52 años, que vive en Wallington, Nueva Jersey. “Lloré todos los días. ¿Cómo le dices a tu mamá de 78 años, que tiene problemas de salud, que todo se perdió?”

La experiencia de Novak forma parte de una creciente estafa en línea conocida como “pig-butchering” (matanza de cerdos), que según las autoridades ha robado miles de millones de dólares a víctimas en Estados Unidos a través de inversiones falsas en criptomonedas.

A menudo comienza con mensajes inocentes en línea de un estafador que se hace pasar por un interés romántico para ganar confianza y conexión. A medida que crece el vínculo, los estafadores introducen la idea de invertir en criptomonedas, proyectando imágenes de riqueza y éxito financiero para que parezca alcanzable. Los expertos lo han comparado con engordar un cerdo antes de sacrificarlo.

“Ailis” presumía imágenes de una vida lujosa que incluía Ferraris rojos, vacaciones de lujo y asientos en primera fila en desfiles de moda.

Le enviaba a Novak divertidas notas de voz por WhatsApp explicándole cómo pronunciar su nombre, y compartía videos de un esponjoso goldendoodle chocolate llamado Lucky.

En otras ocasiones, los videos mostraban momentos más cotidianos, como una pintoresca nevada sobre Manhattan o el sonido de sus pasos entre el caos de la ciudad.

Los detalles e imágenes cuidadosamente seleccionados formaban parte de un plan para generar confianza, explican expertos a CNN. Novak, que vive a unos 30 kilómetros de la ciudad de Nueva York, sabía cuándo nevaba en la zona, lo que hacía más creíble la historia de ella.

“Ella hablaba de dinero. Me enviaba fotos de esos autos lujosos, y tenía ese estilo de vida ostentoso”, dijo Novak. “No me importaba. A los 50… lo único que quería era conectar con alguien. No me importa lo que tengas”.

Salvo una videollamada cuidadosamente preparada, “Ailis” evitaba hablar por teléfono o FaceTime; prefería chatear por mensajes de texto o notas de voz. Hizo vagas promesas de reunirse con Novak en Nueva York, pero dudaba cada vez que parecían estar cerca de concretar los planes.

“Ailis Danner” le dijo a Novak que vivía en Queens, pero una búsqueda de CNN de ese nombre en el área de la ciudad de Nueva York no arrojó resultados. Tampoco aparecieron nombres asociados al número de WhatsApp que “Ailis” usaba para comunicarse con él.

Una revisión de CNN de las fotos y videos enviados a Novak encontró que aparecen en la página de Instagram de una influencer de estilo de vida en la ciudad de Nueva York, pero con un nombre diferente. Esa mujer no respondió a las repetidas solicitudes de comentario de CNN por correo electrónico y mensajes de Instagram.

Novak dijo que siempre ha sido reservado e introvertido. En la secundaria, fue elegido el más callado de su clase.

El mayor de dos hermanos, era el sensato e inteligente por el que nadie se preocupaba.
Se graduó en informática en la Universidad Rutgers, estuvo brevemente casado a los 25 años, y luego estuvo casado de nuevo durante más de una década antes de que esa relación terminara el año pasado.

Exejecutivo a cargo de un equipo de unas 20 personas, fue despedido en 2023. Había trabajado para la empresa durante casi tres décadas y se encontraba en una posición vulnerable tras perder su empleo y el fracaso de su matrimonio.

“Ailis” le contó que era una inmigrante de Alemania que trataba de encontrar su lugar en el mundo llamativo y acelerado de la moda.

“Compartimos experiencias así. Me sentí comprendido”, dijo.

Y “Ailis” mostró consideración por él de una manera en que nadie lo había hecho antes, contó. Algunos días, Novak llevaba a su madre a citas médicas, y recibía mensajes de “Ailis” preguntando cómo había ido la visita. Como la persona en la que todos en su familia confiaban, la nueva conexión le hizo sentirse cuidado mientras afrontaba su divorcio, dijo.

Su nueva amiga le dijo que, al igual que él, disfrutaba del senderismo, el golf y el aire libre. Durante uno de sus chats en línea, mencionó que le encantaba el lago George, un lugar favorito para acampar de Novak y sus hijos en el norte del estado de Nueva York. Dijo que nunca había publicado nada en redes sociales sobre sus visitas allí.

“Nunca, nunca había mencionado el lago George. No sé cómo hizo esa conexión”, dijo.

No fue la única coincidencia.

“Ailis” también dijo que era inversionista en una empresa de dispositivos médicos, que casualmente tenía una oficina justo al lado de la antigua empresa de Novak.

Incluso el hecho de que vivieran a menos de una hora de distancia le parecía destino, contó.

“En ese momento, pensé ‘Oh, otra conexión más’”, dijo Novak a CNN. “Y ahora, lo único que puedo pensar es: ‘¡Qué idiota soy!’”.

Ejecutivo tecnológico con una profunda formación en informática, Novak ayudó a su empresa a recuperarse de un ataque de ransomware que borró todo su sistema. Ahora le cuesta creer que cayó en la estafa.

Mirando hacia atrás, Novak dice que ahora ve señales de alerta que pasó por alto. Por ejemplo, “Ailis” prefería enviar mensajes de texto o breves notas de voz, habladas con un fuerte acento, en lugar de aparecer en cámara.

“Oyes hablar de personas que se golpean a sí mismas en la cara y dices, ‘¿quién diablos hace eso?’”, dijo. “Yo lo hice. Me miré al espejo en el baño y me golpeé histéricamente”.

Sin embargo, hubo una excepción extraña. En los primeros días de su correspondencia, tuvieron una videollamada de WhatsApp de 15 minutos.

Novak recuerda haber visto a alguien sentado al final de lo que parecía ser una mesa larga en una sala de conferencias. El rostro de la persona estaba borroso, pero parecía tener una estructura ósea similar a la de “Ailis”, dijo. La persona estaba sentada entre estanterías de libros, y el fondo mostraba cortinas sobre lo que parecía ser una ventana oscura. Pero eran alrededor de las 3:00 p.m. en Nueva Jersey, la misma zona horaria que la ciudad de Nueva York, y todavía había sol.

“No era un primer plano completo y el entorno estaba demasiado limpio”, dijo Novak.
“Siento que no fui lo suficientemente escéptico. He leído mucho sobre el tema (de las estafas en línea) ahora, y había señales (que pasé por alto)”.

Ahora Novak cree que su sinceridad lo convirtió en un blanco fácil.

Sin trabajo, le dijo a “Ailis” que necesitaba oportunidades de inversión para asegurar el futuro de sus dos hijos, de 13 y 15 años.

“Le dije, ‘necesito hacer algo con esto, porque tengo que poder vivir. Tengo que poder ahorrar para la secundaria y la universidad de mis hijos’”.

“Ailis” le recomendó las criptomonedas como una fuente estable de ingresos pasivos y le explicó cómo transferir el dinero de su cuenta bancaria a una billetera digital de criptomonedas y luego conectarla a lo que ella describió como un sitio de inversión lucrativo. Le pidió que le enviara capturas de pantalla de su información, incluidos los detalles de su cuenta, y luego le explicó cómo usar el sitio.

Según lo que ella explicó, el presunto sitio de inversión tenía diferentes niveles y los clientes que invertían más dinero ganaban tasas de interés más altas. Los niveles más altos requerían inversiones mínimas: al menos US$ 100.000 para el nivel uno, US$ 250.000 para el nivel dos y US$ 500.000 para el nivel tres.

En diciembre, comenzó con dos depósitos de US$ 1.500 cada uno que luego retiró sin problemas. Ya estaba convencido. Cada vez que podía retirar un poco de dinero como prueba, se sentía más confiado de que el proceso funcionaba.

Cada nivel prometía un retorno diario, por lo que el saldo crecía cada día. Cuanto más dinero dejaba Novak en la cuenta, más ganaba, así que lo dejaba crecer sin tocarlo, según dijo.

“Soy responsable de la mitad (de) la universidad… No tengo trabajo. Y ahora acabo de recibir esta suma de unos US$ 280.000”, le dijo a CNN, refiriéndose a su parte de la casa que compartía con su esposa. “Así que esto parecía perfecto”.

“Ailis” lo ayudó a navegar el proceso en todo momento. Sus amigos le suplicaron que tuviera cuidado.

“Pero luego te dices a ti mismo: ‘Soy un tipo inteligente. Está funcionando’. Tu mente es tu peor enemigo”, dijo. “A finales de enero, probablemente ya había invertido US$ 150.000”.

Mientras tanto, Novak intentó convencer a “Ailis” de reunirse en persona, pero ella le dijo que estaba ocupada preparándose para la Semana de la Moda de Nueva York en febrero. En el Día de San Valentín, mientras él empezaba a cuestionar por qué ella no había hecho tiempo para verse, lo sorprendió enviándole un mensaje de WhatsApp diciendo que lo amaba. Él se sorprendió, pero también le dijo que la amaba.

Quedaron en tomar un café en Central Park a finales de febrero. Pero cuando se acercó la fecha, ella canceló, diciendo que tenía planes con su hermana. Prometió que lo reprogramarían pronto.

Ese mismo mes, recibió una notificación del sitio de criptomonedas instándolo a pasar al siguiente nivel porque estaban llegando nuevos inversionistas, dijo. Ella le dijo que si depositaba más dinero, igualaría su inversión para que alcanzara el nivel de US$ 500.000.

Dijo que depositó todo lo que tenía: un total de US$ 280.000. Pero en marzo, cuando intentó retirar parte de los intereses, el sitio rechazó la solicitud y le pidió una comisión de más de US$ 40.000.

Ese mismo día, un amigo le envió un artículo sobre las estafas tipo “pig-butchering”.
Supo entonces que probablemente lo habían estafado.

“No tuve el valor de decirle que ya estaba involucrado”, dijo Novak.

El desconocido de Facebook fue quedándose en silencio poco a poco. Desesperado por recuperar su dinero, fingió estar enfermo y le suplicó a la persona que le prestara dinero para ir al médico.

En julio, “Ailis” le envió un mensaje por WhatsApp.

“Creo que te vas a recuperar pronto. La diosa de la suerte no decepcionará a ninguna persona buena”, decía. Luego le preguntó si podía usar su 401k (plan de jubilación) para pagar la comisión.

Eso fue lo último que supo de ella durante algunos meses. Su página de Facebook desapareció poco después. También desapareció el sitio de inversiones al que había enviado su dinero. Cada vez que intentaba iniciar sesión, recibía un mensaje de error.

Un experto dice ahora que los US$ 250.000 que el desconocido afirmaba haber depositado en la cuenta de Novak probablemente eran parte de la táctica para que entregara todo su dinero.

Los estafadores obtienen números de teléfono estadounidenses imposibles de rastrear para crear cuentas de WhatsApp con las que envían mensajes a sus víctimas, dijo Bezalel Eithan Raviv, fundador de Lionsgate Network, una empresa que ayuda con la recuperación de criptomonedas y fraudes financieros. Refiriéndose a la videollamada, Raviv dijo que la tecnología de deepfake con inteligencia artificial puede imitar voces y rostros y hacer que la persona en pantalla parezca que responde con frases como: “Mmmh, veo lo que dices. OK”.

En algunos casos, dijo, los estafadores contratan a personas reales para enviar mensajes a las víctimas. Estas personas a menudo no entienden cómo funciona el sistema y puede que no se den cuenta de que están participando en un fraude, explicó.

“Esta es una nueva generación de estafadores. Son increíblemente sofisticados”, dijo Raviv. Los estafadores de todo el mundo apuntan a los estadounidenses porque creen que tienen 401(k) y líneas de crédito de fácil acceso.

“El momento en que el dinero se transfiere a esa billetera, ya no es suyo”, dijo Raviv, refiriéndose al caso de Novak. “Así que básicamente (solo) reflejan números en una pantalla, como en un videojuego”.

Raviv dijo que su empresa ha rastreado los flujos de transacciones en línea y transferencias entre cadenas de los fondos de Novak y compiló un expediente que envió para ayudar a las autoridades en investigaciones de fraude financiero.

El Departamento de Policía de Wallington en Nueva Jersey confirmó a CNN que Novak entregó el expediente de Lionsgate a sus investigadores, quienes están trabajando con la Unidad de Delitos Cibernéticos de la Fiscalía del condado de Bergen en el caso de Novak.

CNN contactó a la fiscalía pero no ha recibido respuesta. Novak dijo que un investigador del condado le informó que los estafadores probablemente están en Asia.

CNN también contactó al número de WhatsApp con el que Novak se comunicaba. La persona no respondió llamadas, pero sí mensajes, y negó responsabilidad por las pérdidas financieras de Novak.

“Su inversión fracasó y ¿crees que le estafé su dinero?”, escribió la persona. “Él conoce su situación”.

La persona no respondió a otras preguntas, como por qué su foto de perfil está asociada con otra persona en redes sociales.

“Esto no tiene nada que ver contigo”, dijo la persona, cortando el contacto. “No quiero hablar contigo”.

En estado de conmoción y abrumado por la vergüenza, Novak pasó la mayor parte del verano recluido en la casa de su madre en Wallington. Sin su ayuda, probablemente habría terminado en la calle, dijo.

Poco a poco está saliendo de la niebla de lo que sucedió y tratando de encontrar una manera de seguir adelante. La claridad, dijo, trae un dolor diferente.

Pero Novak dijo que no se rendirá. Además de las autoridades locales, también presentó una denuncia ante el Centro de Quejas de Delitos en Internet del FBI.

Todavía está buscando trabajo. Y está leyendo mucho a Eckhart Tolle, el autor nacido en Alemania cuyos libros se centran en la atención plena y la iluminación espiritual. Los días en que la autoculpa vuelve a aparecer son menos frecuentes ahora.

“Ahora que por fin puedo hablar de esto, me siento optimista sobre mi futuro. Quizás podría ayudar a alguien más”, dijo. “Puedo imaginar cuántas personas están en mi lugar ahora, pensando lo mismo que yo, pensando que están indefensos”.

También está llevando un diario para tratar de entender todo y espera que sus hijos lo lean algún día y comprendan mejor al hombre que fue. Todavía tiene momentos en los que repasa los mensajes de “Ailis” en su cabeza y se pregunta cómo llegó hasta aquí.

“¿Cómo pudo ser todo eso falso?”, dijo. “¿Cómo pudiste fingir una videollamada? ¿Cómo finges que está nevando? ¿Cómo finges tener un perro?”

“Ailis” ha reaparecido en Facebook con un nuevo perfil y apellido. Pero las imágenes de Ferraris rojos, los rascacielos de Nueva York y Lucky, el perro, permanecen prácticamente sin cambios.

A principios de este mes, después de ser contactada por CNN, la persona se puso en contacto con Novak por WhatsApp por primera vez desde julio con una serie de mensajes burlones. Pero esta vez, la respuesta de Novak fue diferente.

Ailis”: ¿Estás bien?

Novak: ¿Cómo podría estar bien dado lo que… me hiciste?

“Ailis”: ¿Qué te hice?

“Ailis”: Está bien. Enojarte no servirá de nada.

“Ailis”: No te obligué a invertir; es tu culpa por no pagar la… comisión.

Novak: Rezo todos los días para que encuentres (un) lugar especial en el infierno para sufrir. La luz siempre vence a la oscuridad. Tú eliges tu propio camino. Algún día pagarás por eso, te lo garantizo.

The-CNN-Wire
™ & © 2025 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Lo más visto

El templo maya más antiguo y grande fue construido para representar el cosmos,
¿Por qué una misión sin precedentes de la NASA está a punto de emprender un sinuoso viaje a Marte?,
Trump insiste en que "pronto" habrá operaciones de EE.UU. contra blancos en tierra en Venezuela,
Trump comparte aparente video de IA que promueve la teoría conspirativa del "medbed",
"Un paso hacia leer la mente": científico convierte imágenes mentales de las personas en texto utilizando IA,

Síguenos en Instagram