familia pandemia
(Foto: Dave Ruff/CNN)
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Familia está al borde de la ruina por proteger a pequeña del COVID

Jessica y Dylan han tenido que hacer grandes sacrificios para cuidar la salud de sus hijos, y las deudas no perdonan

(NOTICIAS YA).- Una familia de Texas comparte la historia de cómo la pandemia de coronavirus los ha puesto bajo un “estrés insoportable”, y llegó a empeorar una situación de por sí complicada.

Jessica Lusk y Dylan García viven con la preocupación de que tratar de mantener a su hija menor a salvo de la pandemia los lleve a perder su hogar y afectar a sus otros hijos. Lo peor es que, a pesar de todos los sacrificios, estos podrían no ser suficientes.

Su hija Brandi tiene un trastorno metabólico extremadamente raro que requiere atención las 24 horas del día y la hace vulnerable a cualquier tipo de virus. La mayoría de los niños con esta afección no sobreviven al año de edad, pero la pandemia ha hecho que sea aún más difícil mantenerla con vida.

“¿Es mejor quedarse en casa, o eso terminará llevándonos a un refugio para personas sin hogar donde ella corre más riesgo?”, cuestionó García respectó a la pequeña de 3 años.

García y Lusk dejaron sus trabajos en abril para quedarse en casa, cuidar a sus hijos y reducir la posibilidad de que el coronavirus ingrese a su hogar. Ahora tienen deudas por miles de dólares y se enfrentan al desalojo a fin de mes.

Por otra parte, Isabella, de 5 años, y Elijah, de 6, no pueden salir de casa ni a jugar con sus amiguitos, una situación que no comprenden del todo.

“Tratamos de explicárselo”, dijo García, de 29 años. “Ellos dicen: ‘Hoy me porté bien. No hice nada malo’. Es como, sé que no hiciste nada malo. Es solo que… no puedes salir”.

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Brandi tiene deficiencia de carnitina-acilcarnitina translocasa (CACT), una afección grave en la que su cuerpo no puede utilizar ciertos tipos de grasas como fuente de energía. La menor debe ser alimentada a través de un tubo en el estómago frecuentemente y depende de una larga lista de medicamentos costosos. Su cuerpo casi no tiene reservas para combatir un virus.

Cualquier enfermedad aguda podría ser mortal para ella”, dijo su médico Luis Umaña, especialista pediátrico en genética y metabolismo de Children’s Health en Dallas.

Umaña dijo que menos de 1 de cada 250 mil bebés nacen con deficiencia de CACT y su tratamiento requiere una “cantidad abrumadora de esfuerzo”, incluso en tiempos normales.

“Ella nunca estará realmente fuera de peligro. En cualquier momento de su vida, algo podría salir mal, y eso podría ser el fin para ella”, explicó.

La familia se las arregla con 414 dólares al mes en beneficios de desempleo, más 305 dólares en cupones de alimentos. Medicaid ayuda a pagar la mayor parte de los medicamentos y tratamientos de Brandi, así como la atención de enfermería en el hogar hasta por 16 horas al día.

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Ellos dicen que están atrasados ​​nueve meses en el alquiler y 2 mil dólares en el pago de los servicios públicos. La única razón por la que todavía tienen energía eléctrica es porque esta es necesaria para hacer funcionar su bomba de alimentación.

Vendí todo en mi casa prácticamente para tratar de recaudar dinero, pagar una factura, pagar facturas parciales, hacer todo lo que podamos”, dijo Lusk, de 28 años.

Ni siquiera estamos pensando en los regalos de Navidad”, añadió García. “Estamos pensando en un lugar donde quedarnos”.

El condado de Dallas ha visto un aumento dramático en los casos de COVID-19 en el último mes, así como en otras ciudades importantes de Texas. La pareja dijo que ha buscado trabajos que puedan hacer desde casa, pero han batallado debido a que no tuvieron una educación formal.

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Sin familia que pueda ayudarles, el peor temor para García y Lusk es ser desalojados, mudarse a un refugio para personas sin hogar y tener que enviar a Brandi de regreso al hospital.

Cuando Brandi nació, sus padres vivieron con ella en el hospital durante dos meses y apenas pudieron ver a sus otros dos hijos. “Lo último que me gustaría es tener que volver a hacer eso”, dijo García. “O no poder verla y que luego esté en un ataúd”, agregó su mamá.

La pareja dijo que intentan afrontar la situación “un día a la vez” y rezar para que el virus “desaparezca”. “La única esperanza que tenemos es el hecho de que todavía la tenemos. Ella todavía está aquí”, expresó García.

La familia inició una campaña en internet para recaudar fondos para alimentos, renta y facturas, la cual puede ser encontrada aquí: https://www.gofundme.com/f/a-home-for-brandi.

*Con información de CNN

 

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