Vendedora de mariscos en Wuhan sería la "paciente cero" del COVID-19

El análisis de Michael Worobey destaca algunos errores en la investigación de la OMS con expertos chinos

huanan seafood market
(Foto: Getty Images)

(NOTICIAS YA).- Un científico de la Universidad de Arizona cree haber identificado al “paciente cero” de COVID-19: se trata de una vendedora de mariscos en un mercado de Wuhan, China.

De acuerdo con un reporte del New York Times, Michael Worobey, experto en rastrear la evolución de los virus, se percató de inconsistencias en la línea de tiempo. Este analizó, entre otros materiales, información ya publicada en revistas médicas y entrevistas en medios chinos con dos pacientes que se cree representan los primeros casos documentados de la enfermedad.

El informe de Worobey, publicado este jueves en “Science”, implica que la investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se equivocó respecto a la cronología temprana de la pandemia.

De esta forma, un contador de apellido Chen no sería el primer paciente de COVID-19 registrado, sino la mencionada comerciante, de nombre Wei Guixian, quien presentó síntomas alrededor del 11 de diciembre.

El investigador considera que, debido al vínculo de la mujer al Mercado Mayorista de Mariscos de Huanan y un nuevo análisis sobre los nexos de los primeros pacientes hospitalizados con el mismo lugar, los datos sugieren que fue allí donde se originó la pandemia.

LEE: FDA aprueba las vacunas de refuerzo COVID-19 para todos los adultos

Worobey halló que los hospitales reportaron más de una decena de posibles casos de COVID-19 antes del 30 de diciembre, día en que las autoridades de Wuhan exhortaron a los doctores a estar alertas en cuanto a posibles nexos con el mercado.

Tanto el Hospital Central de Wuhan como el Hubei Xinhua registraron siete casos cada uno de “neumonía inexplicada” antes del 30 de diciembre, los cuales podrían ser reclasificados como COVID-19. En ambos casos, 4 de esos 7 estaban vinculados al mercado.

En esta ciudad de 11 millones de personas, la mitad de los primeros casos están ligados a un lugar del tamaño de un campo de fútbol. Se torna muy difícil explicar ese patrón si el brote no comenzó allí”, escribió el investigador.

Varios expertos, incluyendo uno de los principales de la OMS respecto a la pandemia, consideran que el estudio de Worobey es sólido y concuerdan en que el primer caso correspondería a un vendedor/a de mariscos.

Otros más consideran que la evidencia sigue siendo insuficiente para determinar con absoluta certeza el origen de la pandemia. Se ha sugerido que el verdadero paciente cero se habría infectado tiempo antes y el virus alcanzó un nivel crítico que le permitió propagarse en el mercado.

LEE: Periodista china condenada por informar sobre inicios de COVID en Wuhan

Algunos estudios respecto a los cambios en el genoma del virus han sugerido que el primer caso se habría dado a mediados de noviembre de 2019, semanas antes del de la vendedora en cuestión. Uno de esos estudios incluso fue realizado por el mismo Dr. Worobey.

“No estoy en desacuerdo con el análisis, pero no creo que cualquiera de los datos sea lo suficientemente fuerte o completo para poder decir algo con absoluta confianza, excepto que el Mercado de Mariscos de Huanan fue claramente un evento superpropagador”, consideró el virólogo Jesse Bloom, del Fred Hutchinson Cancer Research Center.

Bloom destacó que no sería la primera vez que se encuentran errores en el reporte de la OMS, hecho en colaboración con investigadores chinos. Estas imprecisiones podrían incluir los vínculos potenciales de los primeros pacientes con el mercado.

El Mercado Mayorista de Mariscos de Huanan es un espacio mal ventilado donde se venden, además de productos del mar, aves, carnes y animales salvajes. Hacia finales de diciembre de 2019, los médicos en diversos hospitales de la localidad se percataron de numerosos casos de neumonía en personas que allí trabajaban, y el 30 de ese mes, las autoridades de salud solicitaron le reportaran cualquier caso vinculado al sitio.

Con el objetivo de evitar un brote como el de SARS, que precisamente se originó en mercados chinos de animales, las autoridades ordenaron el cierre del establecimiento, el cual se concretó el primer día de 2020. Sin embargo, los casos se siguieron multiplicando en Wuhan.

Las autoridades chinas y algunos expertos independientes atribuyen el alto porcentaje de casos vinculados al mercado a una casualidad estadística conocida como “sesgo de verificación”. Argumentan que el llamado a reportar casos vinculados al mercado pudo haber provocado que los médicos pasaran por alto otros contagios no relacionados al lugar.

LEE: Austria se convierte en el primer país europeo en volver a confinamiento este otoño

Por otro lado, la OMS ha concluido que el virus fue transmitido de animales a humanos, pero no confirmaron que el mercado de Huanan haya sido el epicentro. Por otra parte, prácticamente descartaron que pudiera tratarse de una filtración de laboratorio, como sugirió entonces la administración Trump en Estados Unidos.

Varios otros expertos concuerdan en que el origen de la pandemia en el mercado está lejos de ser una certeza.

“(Worobey) ha hecho un excelente trabajo en reconstruir lo que pudo a partir de los datos disponibles, y es una hipótesis tan razonable como cualquiera. Pero no creo que lleguemos a saber qué pasó, porque ya transcurrieron dos años y sigue siendo turbio”, expresó el Dr. W. Ian Lipkin, virólogo de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia.

Por su parte, Alina Chan, investigadora del Broad Institute que ha apoyado fuertemente el indagar los posibles orígenes del COVID-19 en un laboratorio, considera que solo nuevos detalles sobre los primeros casos, incluso desde noviembre, podrían ayudar a establecer el origen del brote.

“El problema principal que (la investigación de Worobey) evidencia es que hay una falta de acceso a los datos, y que hay errores en el reporte de OMS-China”, determinó.



Vendedora de mariscos en Wuhan sería la "paciente cero" del COVID-19

El análisis de Michael Worobey destaca algunos errores en la investigación de la OMS con expertos chinos