Esto es lo que sabemos a un año del ataque al Capitolio

Esta semana el Fiscal General, Merrick B. Garland, dijo que los actos de los asaltantes al Capitolio no quedarán impunes.

Bill Clark/CQ-Roll Call, Inc via Getty Images

(NOTICIAS YA).-Por donde se vea, la investigación criminal de la insurrección al Capitolio el pasado 6 de enero de 2021 es un esfuerzo legal de alcance y complejidad sin precedentes.

Durante todo un año, agentes federales a lo largo y ancho del país han estado analizando miles de reportes, entrevistas con testigos, publicaciones de redes sociales y mensajes privados obtenidos a través de ordenes judiciales. Tambien han confiscado casi 14,000 horas de video a canales de televisión, cámaras de vigilancia y cámaras corporales de la policía, en total si sumamos todo el material obtenido, se necesitaría de alrededor de un año y medio de reproducción continua para poder verlo en su totalidad.

El Departamento de Justicia llama a esta investigación, una de las más grandes de la historia, las autoridades han logrado más de 700 arrestos hasta el momento y no parece que vayan a parar pronto.

Autoridades estiman que hasta 2,500 personas que participaron en los hechos del 6 de enero, podrían enfrentar cargos criminales a nivel federal, esto incluye más de 1,000 incidentes que la fiscalía cataloga como ataque.

Hasta esta semana:

  • Más de 225 personas han sido acusadas de atacar o interferir con la policía.
  • Alrededor de 275 personas han sido acusadas de obstruir el deber del Congreso para certificar el conteo de votos del a elección presidencial de 2020.
  • Poco más de 300 personas fueron acusadas de delitos menores, principalmente por ingresar a zonas no permitidas y conducta violenta.

¿Qué hará el Departamento de Justicia además de enjuiciar a los incitadores?

Hasta el momento el departamento no ha hecho público el grado de culpa que buscan asignarle al expresidente Donald J. Trump y su círculo cercano que lo apoyaron a incitar el caos, basados en falsos reclamos de fraude electoral.

Este miércoles el Fiscal General, Merrick B. Garland dijo que los actos de los asaltantes al Capitolio no quedarán impunes, lo que parece tratar de atender los reclamos de algunos liberales que consideran que el expresidente y su gobierno son responsables de la violencia vivida aquel día.

"Seguiremos las evidencias hacia dónde nos lleven. Las acciones que hemos tomado hasta ahora no serán las últimas, aquellos que atacaron el Capitolio están siendo procesados con el rigor que sus actos ameritan, otros están siendo aún investigados", indicó.

"Entendemos que existe la duda de cuánto tardarán las investigaciones. La respuesta es que seguiremos trabajando para que la justicia se alcance sin importar cuánto tiempo tome", añadió

Garland agradeció la presencia en la sala de funcionarios del departamento que él encabeza y pidió un momento de silencio por los agentes de la policía del Capitolio que murieron como consecuencia del ataque.

En el Capitolio, el comité encargado de la investigación del ataque han citado a varias figuras de alto perfil del equipo del expresidente Trump, toda vez que sus miembros han señalado estar dispuestos a ejercer presión contra el Departamento de Justicia para que los acuse criminalmente en caso de que la investigación encuentre evidencia de su directa responsabilidad.

El sistema de justicia local en Washington también se ha enfrentado tensiones al tratar de impartir justicia a un nivel individual en cientos de casos que en conjunto formaron una turba violenta.

JOSEPH PREZIOSO/AFP via Getty Images

Declaraciones y sentencias

Más de 160 personas o poco más del 20% de los acusados se ha declarado culpable para este punto, de ese porcentaje, ni siquiera la mitad ya ha sido sentenciado.

Hace unas semanas se determinó la sentencia más larga hasta el momento, fue para Robert Palmer, un hombre de Florida que arrojó un extintor contra oficiales de policía. Recibió una pena de cinco años en prisión, mientras que el Chamán de QAnon, Jacob Chansley, uno de los rostros más reconocibles del atentado, fue sentenciado a 41 meses en prisión.

Detrás de los encabezados, sin embargo hay una gran cantidad de acusados de bajo perfil que han admitido haber hecho más que solo entrar ilegalmente al Capitolio. La mayoría de ellos ha podido evadir una pena de prisión, viviendo bajo libertad condicional o arresto domiciliario, mientras algunos han recibido sentencias de prisión que van desde un par de semanas a unos cuantos meses.

En la corte la mayoría de ellos muestran arrepentimiento y dicen que su comportamiento fue tonto y vergonzoso, algunos llegan a las lágrimas al recordar, varios hicieron promesas de nunca volver a ir a un rally político e incluso hubo un acusado que colapsó físicamente.

Desafíos legales

Desde el inicio, la fiscalía ha tenido un problema: Nunca antes los legisladores se habían visto forzados a abandonar la Cámara y el Senado mientras se encontraban finalizando la transición de poder presidencial. ¿Bajo que ley debería de ser perseguido este crimen?

El gobierno optó por utilizar la ley de obstrucción, la obstrucción de un procedimiento oficial del Congreso, enjuiciando a quienes consideró que afectaron ese proceso democrático, añadiéndolo a los cargos más tradicionales de invasión, vandalismo y agresión.

La ley de obstrucción cuenta con una pena máxima de hasta 20 años en prisión y tenía ciertas ventajas, como que permitía a las autoridades no tener que enjuiciarlos bajo los cargos de sedición e insurrección, que serían más difíciles de comprobar.

Pero muchos abogados defensores han alegado que la ley está siendo utilizada incorrectamente.

Sin embargo en las últimas semanas, cinco jueces federales han decretado que la ley fue aplicada correctamente y tiene validez para enjuiciar a los involucrados en los actos del pasado 6 de enero.

 

Juicios comenzarán pronto

Cuando inicien los procedimientos el próximo mes, el jurado conocerá por primera vez la manera en que el gobierno cree que actuó la turba en el ataque al Capitolio.

El primer juicio está programado para iniciar el 24 de febrero, Robert Gieswein de Colorado es el acusado, se trata de un autoproclamado hombre de milicia y que es juzgado por agredir a oficiales con un spray químico durante el ataque.

El segundo está pactado para arrancar el 28 de febrero, se trata de Guy Reffitt, otro miliciano declarado y exempleado de la industria energética, es señalado por el gobierno de formar parte del movimiento radical "Texas Three Percenters" y que lucha a favor de la portación de armas en Texas.

El gobierno planea que un agente del Servicio Secreto testifique que el y otros agentes que se encontraban protegiendo al vicepresidente Mike Pence ese día, se vieron afectados gravemente por el caos y la violencia.

 

¿Qué tan alto llegarán las acusaciones?

De momento, parece que la fiscalía está construyendo su caso de abajo hacia arriba, empezando por las acusaciones más sólidas e intentando ligarlas a otros acusados.

Aún no queda claro como las investigaciones abiertas en contra de Sidney Powell y Rudolph W. Giuliani, abogados que trabajaron para el expresidente Trump, puedan conjuntarse con la investigación del ataque al Capitolio, ya que ambas se centran en irregularidades financieras y el cabildeo de leyes federales, pero que son personajes directamente conectados con el ataque, ya que ambos ayudaron al expresidente Trump a esparcir mentiras y desinformación acerca de la elección presidencial en los meses previos al 6 de enero.

Tal vez la mejor fuente para evaluar los posibles acusados de alto perfil en esta investigación, sea el comité elegido por la Cámara de Representantes, ya que están empezando a considerar referir criminalmente a los acusados con el Departamento de Justicia.

 

Luchando contra la desinformación

Mientras la fiscalía ha podido demostrar que la turba reunida y violencia ejercida era en apoyo al expresidente Trump, el y su equipo de aliados han intendo moldear la narrativa y reescribir la historia de lo que sucedió en el Capitolio a través de una prolongada campaña de desinformación.

"La verdadera insurrección ocurrió el 3 de noviembre en la elección presidencial y no el 6 de enero, que fue el día que hubo protestas en contra de esos falsos resultados electorales", declaró Trump en noviembre.

En diversos momentos, periodistas conservadores y políticos han mencionado que quienes participaron en el ataque son simples turistas, tildándolos de mártires y prisioneros políticos, además de llegar al punto de culpar a agentes del FBI encubiertos y simpatizantes de izquierda de llevar a cabo el ataque.

Algunos de los acusados han alzado la voz y dicho a la corte que se sintieron traicionados por el expresidente Trump, afirmando que los engañó para creer que la elección había sido robada.

 



Esto es lo que sabemos a un año del ataque al Capitolio

Esta semana el Fiscal General, Merrick B. Garland, dijo que los actos de los asaltantes al Capitolio no quedarán impunes.