Tiroteo en Dallas: El más sangriento en contra de la ley en EE.UU. desde el 9/11

Cinco policías murieron y seis fueron heridos

La policía de todo el país está en alerta

(ENTRAVISION).- La masacre ocurrida en Dallas durante la noche del jueves, que dejó cinco oficiales de policía muertos y seis heridos, ha sido catalogada como el peor ataque contra la ley, de acuerdo a un reporte del Fondo de Memoria Nacional de Organismos Policiales.

La Policía de Dallas confirmó que cuatro de sus policías murieron y el organismo Dallas Area Rapid Transit (DART) confirmó que uno de sus oficiales, identificado como Brent Thompson de 43 años, también perdió la vida. Thompson ha sido el primer oficial de DART que muere durante el cumplimiento de su deber desde que se formó dicha agencia, reportó ABC News.

Tres sospechosos, entre ellos una mujer, están bajo custodia.

Un cuarto sospechoso murió abatido después de horas atrincherado en un estacionamiento del centro de Dallas, negociando e intercambiando disparos con la policía. Murió por una bomba que detonaron las autoridades, dijo el jefe de la policía de Dallas, David Brown. Agregó que actuó solo.

"Dijo que quería matar a personas de raza blanca, sobre todo a agentes blancos, y que estaba molesto por "los últimos disparos de la policía" que culminaron con la muerte de dos hombres de raza negra: Alton Sterling en Louisiana y Philando Castile en Minnesota.

El día más letal en la historia de las agencias del cumplimiento de la ley de Estado Unidos fue el 11 de septiembre, en el cual murieron 71 oficiales mientras respondían a los ataques terroristas en el World Trade Center en Nueva York.

Entre otros incidentes mortales contra oficiales de la ley se recuerda el ataque de un francotirador en Nueva Orleans en la década de 1970.

En un periodo de ocho días entre 1972 y 1973, cinco oficiales fueron asesinados por un francotirador que pertenecía al grupo “Black Panthers” (panteras negras). Los ataques empezaron en la víspera de Año Nuevo y terminaron cuando el agresor fue asesinado por la policía.

El hombre se atrincheró en un hotel y la policía sobrevoló en un helicóptero desde donde le dispararon y lo mataron.

En otro incidente, en abril de 1995, ocho oficiales estaban entre los 168 muertos en las explosiones de bomba en Oklahoma, en un ataque terrorista al edificio federal Alfred P. Murrah.

Después del ataque del jueves en Dallas que fue realizado a sangre fria, y aparentemente planeado con cuidado, la policía de todo el país está en alerta.

Agentes en Dallas inspeccionaron la ciudad en busca de explosivos, pues uno de los atacantes amenazó que los habían colocado en diferentes puntos, pero la amenaza se descartó horas después.

El presidente Barack Obama, desde Polonia, calificó el asesinato de los policías de Dallas como "un ataque viciado, calculado y despreciable contra los guardianes de la ley" y prometió que se hará justicia.

Apenas 12 horas antes, al llegar a Europa, el presidente había hablado con preocupación sobre las muertes de los afroamericanos Sterling y Castile a manos de policías. También condenó esos hechos y el desbalance racial que hay en el país.

 

 

 



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