El Inter Miami de Lionel Messi y el New York City FC están a 180 minutos de ir por la gloria. El sábado, cuando se enfrenten en el Chase Stadium de Florida en la final de la Conferencia Este, ambos equipos sabrán que no hay mañana.
Será un único juego mano a mano. El ganador jugará la final de la MLS Cup, mientras que el perdedor armará las valijas para iniciar las vacaciones. No hay revancha.
Inter Miami llega como claro favorito, por varias razones. La primera tiene nombre y apellido: Lionel Messi. El argentino está brillando como nunca en suelo estadounidense y ya tiene seis goles y seis asistencias en los cuatro partidos correspondientes a la primera ronda de playoffs y a la semifinal de conferencia, un récord para la postemporada en la MLS.
Su última producción fue para los manuales de fútbol: un tanto para abrir el partido ante Cincinnati FC como visitante y luego tres pases de gol para que sus compañeros completen la faena y saquen el boleto a la final del este.
El otro gran motivo que tienen las Garzas para ilusionarse es su gran estado de forma.
A pesar de algunas dudas que mostraron durante la larga temporada regular, el equipo rosado se encontró con su mejor versión en el cierre de la campaña y aún más en la postemporada.
Sigue teniendo puntos vulnerables en defensa, pero son cada vez menos evidentes. En el medio, el tándem Busquets-De Paul-Rodríguez funciona como reloj suizo, y en la delantera el director técnico Javier Mascherano encontró una pieza que le faltaba para terminar de moldear a su elenco: Mateo Silvetti.
El atacante, que se destacó con la selección argentina que logró el subcampeonato en el Mundial Sub-20 hace solo unos meses, encajó perfecto en el Inter Miami, llevando a la delantera a tener mayor agilidad y movilidad, dos aspectos en los que Luis Suárez no puede aportar tanto.
Los de Florida llegan a esta instancia después de terminar en la tercera posición de la Conferencia Este durante la temporada regular, igualados en puntos con el segundo y a solo una unidad del primero. Los 65 puntos que cosecharon durante la campaña les hubieran valido para ser líderes en la Conferencia Oeste, por lo que si llegan a la final por la MLS Cup, volverán a ser locales (la definición también es a partido único en cancha del mejor ubicado), sin importar si por el otro lado del cuadro llega el San Diego FC o el Minnesota United.
En la primera fase de los playoffs, el Inter Miami eliminó al Nashville SC en tres partidos, con dos victorias de local (3-1 y 4-0) y una derrota en rodeo ajeno (1-2), mientras que en semifinales pasó por arriba al Cincinnati FC con una goleada por 4 a 0.
Al margen de lo que el favoritismo diga, nadie le impedirá soñar al New York City FC, que tiene con qué dar pelea.
Su principal figura es el portero Matt Freese (también arquero de la selección estadounidense), quien fue figura absoluta en la semifinal ante el Philadelphia Union (mejor equipo de la temporada regular) con cinco atajadas salvadoras, una de ellas en el epílogo del partido, que ayudaron a los neoyorquinos a meterse en la final del sábado.
Si Inter Miami y Messi en particular se caracterizan por hacer muchos goles, el NYC FC lo hace por evitar que se los conviertan: en tres de los cuatro partidos que jugaron se fueron con la valla invicta, por lo que su férrea defensa y su excelente portero son, sin dudas, aspectos a destacar.
Y si alguien piensa que por ser local el Inter Miami tiene una ventaja extra, es porque no vio el camino de los Citizens en playoffs. Jugaron tres partidos fuera de casa y ganaron los tres. Primero dejaron en el camino al Charlotte FC en una serie a tres juegos: victoria como visitante por 1-0, derrota como local por penales (0-0) y otro triunfo a domicilio por 3 a 1. En semis le tocó el ganador del Supporter’s Shield, el Philadelphia Union, y también le ganó 1-0.
El sábado, solo uno seguirá su camino hacia la MLS Cup.
Inter Miami: Rocco Ríos; Marcelo Weigandt, Maximiliano Falcón, Noah Allen, Jordi Alba; Rodrigo de Paul, Sergio Busquets, Baltasar Rodríguez; Tadeo Allende, Lionel Messi y Mateo Silvetti.
New York City FC: Matt Freese; Tayvon Gray, Thiago Martins, Justin Haak, Raul Bicalho; Agustín Ojeda, Jonathan Shore, Kevin O’Toole, Hannes Wolf; Maximiliano Moralez y Nicolás Fernández.
- 6 p.m. de Miami.
- 6 p.m. de Bogotá.
- 5 p.m. de Ciudad de México.
- 8 p.m. de Buenos Aires.
- 12 a.m. de Madrid (ya domingo).
Como todos los partidos de la temporada, para verlo hay que tener el MLS Season Pass e ingresar a Apple TV.
Del otro lado del cuadro, en la Conferencia Oeste, la final estará protagonizada por el San Diego FC y el Vancouver Whitecaps.
Un año de vida le bastó al San Diego FC para llegar a su primera final de conferencia, algo solo logrado por los Chicago Fire de 1998 (campeones ese año). Ya sea que lo logre o no, su temporada ya es histórica, con récord de puntos y triunfos para una franquicia debutante.
En la primera ronda eliminaron a Portland Timbers en una serie de tres juegos, con dos triunfos en casa (2-1 y 4-0) y una derrota por penales (2-2) como visitante. En semifinales debió trabajar más de la cuenta para vencer como local al Minnesota United por 1-0.
Enfrente estará un equipo que ha tenido una temporada casi mágica. Los Vancouver Whitecaps llegaron a la final de la Liga de Campeones de la Concacaf y ganaron por cuarta vez consecutiva el Campeonato Canadiense, pero ahora van por la MLS Cup.
Tienen con qué, o, mejor dicho, quién. Después de años de ganarlo todo en Alemania, Thoma Müller guardó todos los trofeos que pudo en las valijas (seguro algunos le quedaron afuera) y fue a probar suerte a este equipo canadiense que ahora quiere gloria.
Los Whitecaps sumaron los mismos puntos que San Diego FC en la temporada regular, pero terminaron segundos. En la primera ronda eliminaron al FC Dallas con dos triunfos en fila: uno como local por 3-0 y otro por penales de visitante (1-1).
El partido comenzará desde las 9 p.m., horario de Miami, e irá exclusivamente por el MLS Season Pass de Apple TV.
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