Si tu pequeño está con berrinches, el COVID-19 puede estar afectándolo
Foto: Getty Images
Si tu pequeño está con berrinches, el COVID-19 puede estar afectándolo
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Si tu pequeño está con berrinches, el COVID-19 puede estar afectándolo

Los niños sienten las mismas emociones que los adultos durante la pandemia: coraje, tristeza, estrés, entre otros, aseguran expertos.

(NOTICIAS YA).- La pandemia se ha vuelto en una nueva realidad, no solo para grandes sino también para los más pequeños. Estar mucho tiempo encerrados y sin interactuar con sus amiguitos puede crear conductas poco normales en ellos. 

La escritora Amber Sparks cuenta a CNN que su hija de 5 años tuvo una crisis por “algo sumamente trivial, como romper una crayola o algo así”. 

Sparks vive en Washington y es autora de la colección de cuentos “Y no te perdono”. 

“Ella comenzó a gritar y tirar cosas, incluso se tiró al piso, y duró media hora, creo. Nunca tuvo berrinches como ese, hasta ahora”, dijo Sparks a CNN.

Mientras su hija lloraba, ella la abrazaba, más calmada la niña en voz baja le dijo “Extraño la escuela y extraño a mis amigos’.

Su caso se hizo viral en las redes sociales porque ella como muchos no sabía a qué se debía la conducta de su pequeña. 

Y es que los niños sienten las mismas emociones que los adultos durante la pandemia: coraje, tristeza, estrés, entre otros. Aunque ellos las expresan de otras maneras: lloran, se cortan el pelo, gritan, discuten y pelean con sus hermanos. 

Christopher Willard, profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard y autor de “The Breathing Book“, un libro de práctica de respiración para niños, asegura que los pequeños están tristes porque extrañan a sus amigos, sus rutinas, la estructura y previsibilidad.

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Willard recalca que la pandemia ha puesto más tareas sobre toda la familia. Para los padres, no solo es mantenerse al día con lo básico, sino que muchos trabajan desde casa e intentan mantener horarios regulares durante el día, poner tres comidas saludables en la mesa, y asegurarse de que sus hijos hacen suficiente ejercicio y mantener las rutinas para la hora de dormir.

“Eso ha sido difícil para nuestros hijos”, dijo Willard. “Eso también va a afectar su salud mental. Va a afectar su control de los impulsos y su capacidad para regular sus emociones”.

Los niños también pueden retroceder a los pasatiempos y el mal comportamiento de sus años más jóvenes porque los hace sentir seguros. Además los niños tampoco reciben el refuerzo social de sus compañeros que les dice que los berrinches no son geniales. Esa es una buena presión de grupo que les falta.

Por otra parte, aunque sus padres están en casa a todas horas, eso no quiere decir que están disponibles. Querer la atención de un padre podría ser la razón detrás de una crisis o un comportamiento más desafiante, agregó. 

Y cuando los padres están estresados e impacientes, es más probable que molesten a sus hijos, lo que crea un círculo vicioso.

“[Hacer berrinche puede ser] normal para los niños, especialmente cuando no son tan verbales”, dijo Mary Alvord, psicóloga de Maryland, especializada en tratamiento de jóvenes. “[Los niños más pequeños] no pueden articular sus sentimientos de manera necesaria o clara. A menudo se manifiesta al portarse mal”.

Validar las emociones de los niños en este momento es de suma importancia para su desarrollo y evitar problemas mayores. Foto: Getty Images

Alvord también explicó que los niños han aprendido a aburrirse durante periodos cortos de tiempo en casa, entre los días escolares, las actividades y el tiempo social, pero no durante horas y horas. Saben cómo manejar las frustraciones y el aburrimiento en el aula, pero no en Zoom.

“En este punto, simplemente asume que lo que hay más allá es tristeza”, agregó Willard. “No es personal, y no lo están haciendo para volverte loco o para arruinar tu llamada telefónica o arruinar tus planes de cena o algo así.

“Lo están haciendo porque están tristes, están solos; quizás tengan hambre o estén cansados. Realmente se sienten fuera de control”.

Al mismo tiempo, los padres deben vigilar y cuestionar los comportamientos recurrentes (aislamiento, falta de sueño, mal comportamiento constante) como posibles señales de que algo más grave está sucediendo, como depresión, ansiedad o falta de atención. En ese caso podría ayudar contactar a un terapeuta o psiquiatra para tener citas virtuales con el niño o los padres.

Pero ¿qué puedes hacer tú como padre?

Si al final de un berrinche un niño admite lo que realmente está mal, es un gran momento porque significa que confía en sus padres, dijo Willard. Pero el objetivo es mejorar el tiempo que lleva pasar de la rabieta a la admisión de un tiempo de 40 minutos a solo cinco minutos.

Trata de conectar con tu hijo al validar sus sentimientos, sugirió Willard. Diles que estás ahí si necesitan un abrazo, que los amas y entiendes que esta situación es difícil. 

Tambien puedes revisar con ellos con preguntas “¿Cómo te va? ¿Te sientes bien ahora? ¿Qué esperas hacer hoy?”, coincidieron los especialistas. 

Igualmente, estar en cuarentena quiere decir que no pueden visitar, pero no quiere decir que están desconectados. Programa una videollamada con sus amiguitos, primos y seres más cercanos. 

Enfócate en lo que está sucediendo que es positivo, pero aún así, sé honesto con ellos sobre la pandemia, para que no pierdas su confianza, dijo Alvord. 

De esa manera, aunque sus vidas sociales no son las mismas, los niños pueden sentir que algunos aspectos de la vida son predecibles, seguros y que vale la pena esperar.

*Con información de CNN







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