La única renuncia de un presidente en EE. UU.; el caso Watergate

Foto de Getty Images-Paul J. Richards

Un suceso que marcó un antes y un después en la forma de cómo ve la sociedad a las entidades políticas.

(NOTICIAS YA).- A 50 años del caso Watergate, un suceso que marcó un antes y un después en la forma de cómo ve la sociedad a las entidades políticas. Un caso que inició como un robo y terminó con la renuncia del presidente 37 de los Estados Unidos, Richard Nixon.

La historia del caso da sus inicios el 17 de junio de 1972 con un supuesto robo en el edificio Watergate en Washington, las personas que estuvieron involucradas fueron cinco hombres, uno estadounidense, un cubano-estadounidense y tres cubanos, los individuos entraron a la sede principal del Comité Demócrata.

En esas instalaciones se encontraba el eje de la campaña que luchaba contra Nixon.

Uno de los intendentes alertó a la policía sobre los sujetos que habían ingresado al edificio.

El 18 de junio del mismo año, un día después de los hechos ocurridos, The Washington Post publica un artículo en el que se empiezan a levantar ciertas sospechas de lo ocurrido, como que los supuesto ladrones estaban vestidos de traje, utilizaban guantes quirúrgicos, cámaras fotográficas y el diario comentó que tenían “dos aparatos sofisticados capaces de recoger y transmitir todo lo que se hablaba”.

Los datos llamaron la atención de dos reportes del The Washington Post, Carl Bernstein y Bob Woodward, quienes iniciaron con las investigaciones para saber qué o quién estaba detrás de todo este hecho. Una pieza fundamental que los ayudó fue Mark Felt, entonces subdirector del FBI, Felt tenía el nombre clave de “garganta profunda”, pero fue revelado tres décadas después de lo sucedido.

Con las investigaciones hechas por Bernstein, Woodward y la ayuda de Felt, encontraron conexiones entre el supuesto robo y la Casa Blanca.

Una de las primeras pruebas que tuvieron fue un cheque de $25,000 para la campaña de reelección del presidente que fue depositada en la cuenta bancaria de uno de los presuntos ladrones, otras evidencias que encontraron fueron:

  • Algunos de los participantes del robo estaban vinculados en operaciones de la CIA contra el régimen de Fidel Castro.
  • El Fiscal General de EE. UU. (de 1969-1972), Jhon Mitchel controlaba un fondo secreto que juntaba información de miembros del partido demócrata.

Estas sospechas que tenían, apuntaban que estaban orquestadas desde la Oficina Oval.

Nixon se presentaba como firme candidato para ganar las elecciones de su segundo mandato, pero había un tema que lo desestimaba como ganador irrefutable, ya que no había cumplido con la promesa de acabar con la guerra en Vietnam. 

Un año antes, Nixon quedó mal posicionado por los papeles del Pentágono (información secreta sobre la guerra de Vietnam filtrada a New York Times) que revelaron cómo se le mintió a los ciudadanos sobre los acontecimientos ocurridos en la guerra.

Cuando surgió este escándalo, el presidente Richard Nixon creó en la Casa Blanca una Unidad de Investigación especial, conocida como “los plomeros”, quienes tenían la misión de detener cualquier filtración.

En este momento fue cuando empezaron a tener conexiones esta historia con la de Watergate, donde uno de los plomeros, G. Gordon Liddy, fue enviado al Comité para la reelección de Nixon, dándole la tarea de espiar a los rivales políticos del Partido Demócrata, de esta situación salió la órden de entrar a las oficinas de los demócratas en el edificio para buscar información que pudieran usar en su contra.

Con estos datos saliendo a la luz, uno pensaría que la popularidad de Richard Nixon sufrió un gran golpe, pero sucedió todo lo contrario al ganar las elecciones de 1972.

Al momento de que las investigaciones del caso Watergate llegaron al Senado en 1973 dio un giro de 360 grados. Las audiencias fueron transmitidas públicamente y fueron seguidas por millones de estadounidenses.

Varios testigos estaban en la misma página al acordar que Nixon no había dado la orden directa de espiar a sus contrincantes en el edificio Watergate, pero sí lo culparon de decir, que se encubrieran los lazos del caso con la Casa Blanca y que se usó una financiación ilegal para las operaciones del espionaje, al igual que la prueba más reveladora fue el sistema de escucha telefónica que tenía instalado en la oficina de la Casa Blanca para según Nixon, “escribir sus memorias”.

El 8 de agosto de 1974 sucedió lo nunca antes visto, Richard Nixon renunció a la presidencia (luego de que se iniciara un proceso de juicio políticos por obstrucción de la justicia y abuso de poder) , junto con otras renuncias estuvo la del Fiscal General, Elliot Richardson, esto sucedió como medio de presión por parte de la Casa Blanca para reprimir las investigaciones del Senado.

El sucesor de Nixon, Gerald Ford, perdonó a Richard, lo que causó una gran desilusión en la ciudadanía estadounidense y también demostró, de acuerdo a otras personas, que las instituciones de los EE. UU. funcionan de manera independiente.

  



La única renuncia de un presidente en EE. UU.; el caso Watergate

Un suceso que marcó un antes y un después en la forma de cómo ve la sociedad a las entidades políticas.