Días después de que tuvo su segunda audiencia judicial en Estados Unidos y cuando están por cumplirse tres meses de que fue capturado en un operativo militar, el derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, difundió desde prisión un mensaje en el que llamó a los venezolanos a la reconciliación y al diálogo.
“Hoy más que nunca llamamos a seguir consolidando la paz del país, la unión nacional, la reconciliación, el perdón y el reencuentro entre todos y todas”, dijo Maduro.
“Que nadie se aparte del camino del diálogo, de la convivencia y del respeto, porque esa es la senda de la patria, esa es la senda del bien”, agregó.
El derrocado mandatario difundió el mensaje a través de sus cuentas de X y de Telegram, algo inusual desde que está detenido en Nueva York. En esas publicaciones, Maduro aseguró que tanto él como su esposa, la diputada Cilia Flores, también capturada en el operativo que Estados Unidos realizó el 3 de enero en Venezuela, agradecen el respaldo de sus seguidores.
“Estamos bien, firmes, serenos y en oración permanente”, dijo Maduro.
“Sentimos una profunda admiración por la capacidad de nuestro pueblo para mantenerse unido en los momentos difíciles, para expresar amor, conciencia y solidaridad dentro de Venezuela y más allá de nuestras fronteras. Ese amor que ustedes nos hacen llegar se convierte en fuerza moral, en fortaleza interior y en compromiso con los valores más altos de la vida”, señaló.
Desde que Maduro y Flores fueron capturados, en Venezuela se han realizado algunas manifestaciones en respaldo suyo y para exigir que regresen al país.
Por el contrario, muchos ciudadanos festejan que Maduro ya no esté al frente del gobierno —que encabezó desde 2013 tras la muerte del presidente Hugo Chávez—, aunque expresan dudas sobre el futuro del país y la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien fue la vicepresidenta de Maduro.
Rodríguez rechaza el operativo que condujo a la captura de Maduro, pero al mismo tiempo se ha declarado abierta a tener una relación de cooperación y respeto con el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El 5 de marzo, ambos países acordaron reanudar sus relaciones diplomáticas y consulares, que estaban rotas desde 2019, durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca.
En Estados Unidos, Maduro y Flores son acusados de delitos de narcotráfico y armas, cargos que ambos rechazan. En su primera audiencia judicial en Nueva York, el 5 de enero, se declararon inocentes.
Durante su segunda audiencia, realizada este jueves, sus abogados insistieron en su moción para que se desestime el caso. El juez Alvin K. Hellerstein rechazó la solicitud y se comprometió a pronunciarse pronto sobre si el Gobierno de Venezuela puede o no pagar los gastos de representación legal de la pareja. Maduro y Flores dicen que eso es necesario porque ellos no cuentan con recursos propios para cubrir esos servicios.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.